Si en lugar del desierto de México Robert Rodríguez y Quentin Tarantino hubieran elegido Mallorca para rodar "Abierto hasta el amanecer", es muy probable que la banda que acompaña los contoneos de Salma Hayek sobre el escenario de aquella taberna infame fuera VYNILO.

El origen de la banda se pierde en la noche de los tiempos. De hecho, todos sus componentes han tocado en otros grupos antes de confluir en esta aventura, donde lo que prima por encima de todo es el placer de hacer música. "El dinero no nos importa. Y la fama, ya la tenemos".

El cocktail de VYNILO tiene una base contundente de rock, a menudo con regustos metálicos, un cierto aroma bluesero de carretera sureña, ecos sinfónicos de las grandes bandas setenteras y ligeros trazos pop.

Sus letras permiten múltiples lecturas. Narran las peripecias de vencedores y vencidos, en una épica que se resuelve diariamente en la trama urbana.

También hay escenarios góticos con vampiros y sueños de ciencia ficción. El grupo está en un momento dulce, tanto a nivel de conciertos como de creatividad.

El punto fuerte de VYNILO es el tú a tú con el público. "Es en directo donde nos crecemos más. Hay gente que viene a vernos sin conocernos de nada y, desde ese día, se convierten en seguidores del grupo".

¡Ven y vívelo en directo!