05 de septiembre de 2014
05.09.2014

Descubriendo la prehistoria en Mallorca: los poblados talayóticos

Viviendas, construcciones para el sacrificio de animales o cementerios son algunos de las huellas que nos quedan de la prehistoria mallorquina.

05.09.2014 | 17:21
La necrópolis de Son Real en Santa Margalida
Algunos de los vestigios que los primeros habitantes de Mallorca dejaron en la isla siguen conviviendo con nosotros en la actualidad. Delante del mar o algo más escondidos en el bosque, se pueden descubrir estas auténticas reliquias con las que entrever cómo eran los habitantes de la época talayótica. Viviendas, construcciones para el sacrificio de animales o cementerios son algunos de las huellas que nos quedan de la prehistoria mallorquina. Os proponemos visitar algunos de los poblados mejor conservados de la isla.

Artà alberga uno de los poblados prehistóricos más extensos y mejor conservados de la isla: ses Païsses. Un talayot de forma circular preside este conjunto en el que también se puede apreciar una sala hipóstila, es decir, un recinto sostenido por columnas, unas habitaciones de planta rectangular, una con forma de herradura y una muralla defensiva. Tres mil años de historia se congregan en este lugar, situado a apenas un kilómetro del núcleo urbano y escondido en un pequeño bosque. El horario de visita es de 10 a 17 horas de lunes a viernes y de 10 a 14h los sábados. El precio por adulto es de 2 euros, o bien de 1 euro para los grupos a partir de diez personas, e incluye una guía para la visita, mientras que los niños tienen entrada gratuita. Es necesario tener en cuenta que los domingos y festivos no está permitido el acceso.

Capocorb Vell, en el municipio de Llucmajor es otro de los poblados prehistóricos que nadie debería perderse. Cuenta con cinco talayotes, 28 habitáculos y restos de una muralla que cerraba el recinto. Este conjunto data de la edad de Hierro y se puede visitar de lunes a domingo de 10 a 17 horas, a excepción de los jueves que está cerrado. El precio es de 2 euros por persona y 1,50 euros para los grupos de niños.

El talayot más grande de Mallorca se encuentra en Montuïri, en el yacimiento conocido como Son Fornés. Se trata una construcción de 71 metros de diámetro y casi 3,5 metros de altura que eran destinados al sacrificio de cerdos y bóvidos. Además de este, se encontraron otros dos talayotes y cinco habitaciones que conectan con el talayot central y que pertenecieron a la etapa entre los años 850 y 550 aC. Descubrir este curioso poblado es posible todos los días de lunes a viernes y se pueden concertar visitas guiadas para grupos de más de ocho personas o recorrer el museo para conocer mejor como eran los habitantes del poblado. El precio de la entrada general es de 3,50 euros y el acceso es gratuito para los menores de 12 años.

Si hay un yacimiento que destaque por su belleza este es la necrópolis de Son Real de Santa Margalida. Se trata de un imponente cementerio compuesto por unas 110 tumbas redondas y que se alza justo enfrente del mar, cerca de s'Illot des Porro. Se calcula que estos restos pertenecen al siglo VII a.C y se cree que funcionó como solar funeraria hasta después de la Edad Media. El horario de visitas es de 10 a 17 horas todos los días de la semana y de manera totalmente gratuita.

En Sant Llorenç des Cardassar se encuentra s'Illot, que destaca por su amplia variedad de monumentos y conjuntos de edificios en los que vivía la comunidad. Se conserva también un tramo de la muralla que, originalmente, rodeaba el poblado. Cuenta con un centro de visitantes que ofrece a los ciudadanos información sobre la forma de vida y la cultura de quienes habitaron la isla en la época talayótica. Hasta el 30 de septiembre, el horario es de martes a sábado de 10 a 13 horas y de 17 a 20 horas y la entrada cuesta 3 euros con visita guiada. En su página web se permite hacer reservas e informarse de los cambios de horario que se producen a lo largo del año.

Imponente y monumental, así es sa Talaia Joana, que da la bienvenida al poblado ets Antigors. Emplazado en el término municipal de ses Salines, este conjunto estaba en sus inicios rodeado por una muralla de la que tan solo quedan en pie unos 25 metros. Al conservar su portal, su corredor, su columna central y la altura original de algunas construcciones es considerado uno de los enclaves prehistóricos más relevantes de la isla. Este yacimiento se encuentra habilitado para las visitas del público y visitarlo es gratuito.

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