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40º aniversario de la constitución. Entrevista

Rodríguez Ibarra: "La Constitución nos permitió pasar de ser siervos a ciudadanos libres"

El expresidente extremeño, diputado por el PSOE entre 1977 y 1983, destaca que la Carta Magna fue el primer texto constitucional "votado por todos los españoles"

05.12.2018 | 13:30


Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Foto: Daniel Garcia-Sala.

Juan Carlos Rodríguez Ibarra (Mérida, 1948), presidente de la Junta de Extremadura entre 1983 y 2007, fue también diputado por el PSOE en el Congreso durante seis años (1977-1983). Fue elegido en las primeras elecciones generales tras la restauración de la democracia, lo que le convierte en testigo de primera mano del proceso de aprobación de la Constitución. "Nos permitió pasar de la condición de siervos a la condición de ciudadanos libres", resume el político extremeño, que actualmente preside una fundación con su nombre centrada en explorar nuevas vías de desarrollo educativo en esta comunidad autónoma.

Para Rodríguez Ibarra, la Constitución ha supuesto "vivir en libertad". "Fue la primera votada por todos los españoles y avalada por el 90% de los ciudadanos. Quienes pensaron que nos habíamos quedado demasiado cortos y quienes pensaron que se había ido demasiado lejos se equivocaron. Pasamos de un régimen dictatorial a una democracia descentralizada", añade.

En esa época, el expresidente extremeño ya militaba en el PSOE, "pero no para conseguir un cargo político sino para derrotar a la dictadura". De hecho, resalta, concurrió en el tercer puesto por la lista del PSOE en la provincia de Badajoz, "un puesto de relleno porque Alfonso Guerra pensaba que solo sacaríamos un diputado". Sin embargo, fue elegido –"nunca supe si Guerra me engañó o se equivocó"- y accedió al Congreso. Asegura que lo hizo sin la preparación política necesaria, porque su vocación era la enseñanza, pero subraya que, una vez que vio descender por las escaleras del hemiciclo a Dolores Ibárruri y Rafael Alberti para tomar posesión de su acta junto a otros diputados que habían estado del lado de la dictadura franquista, tomó conciencia de que "íbamos a hacer algo muy importante y que teníamos una responsabilidad de hacer una Constitución que sirviera para las dos Españas".

"Rumores" sobre una intentona golpista


Rodríguez Ibarra destaca que, en la Transición, la democracia "no estaba asentada" y que el "ruido de sables" estimulaba los "rumores" sobre una intentona golpista. "La democracia quedó definitivamente asentada con el triunfo del PSOE en 1982", señala, criticando a quienes "por ignorancia o mala fe" consideran que el modelo democrático actual es una continuación del franquismo. "La democracia es un sistema que, con todas sus imperfecciones, está hecho por los españoles y para los españoles", agrega.

No obstante, sí se muestra partidario de incluir reformas, en especial en dos aspectos. El primero tiene que ver con el Senado, al que cree necesario otorgarle la condición de cámara territorial. "El Senado se desarrolló en la Constitución antes que el Estado autonómico. Debe ser el punto de reunión entre el Gobierno y las autonomías", dice el expresidente de Extremadura, preocupado por lo que aprecia como una "deriva confederal" en España. "Nos estamos encaminando a una cierta confederación en la que se están poniendo de moda las reuniones bilaterales", señala Rodríguez Ibarra, partidario de que el Senado se transforme en un espacio "multilateral" que permita abordar los problemas comunes de Estado y autonomías. Otro punto que el político cree de "urgente" inclusión en el texto constitucional es la regulación de todo lo que tiene ver con Internet. "No es posible que vivamos ya en la era digital y la Constitución no contemple nada de eso. Estamos huérfanos de cualquier tipo de legislación relativa a eso. ¿Tener Internet es un derecho? Yo creo que sí, pero no está reconocido a nivel constitucional", añade.

Por último, sobre las posibilidades de alcanzar un consenso que permita sacar adelante esas reformas, el expresidente extremeño desliza escepticismo, aunque se pregunta si no hay más puntos en común ahora entre los partidos que los que había entre los agentes políticos enfrentados en la Transición. "En 1978, los que gobernaban de manera dictatorial se reunieron con los que estaban perseguidos en el exilio. ¿Había entonces más puntos de conexión entre ellos que los que existen ahora entre partidos que son democráticos? Yo creo que ahora hay más. Pero entonces el objetivo era construir un país y ahora es ganar unas elecciones".