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40 ANIVERSARIO DE LA VICTORIA DEL PSOE

Felipe González reivindica la memoria socialista para construir el futuro de España

"Quien no sabe de dónde viene, no sabe dónde va", ha dicho | El expresidente del Gobierno recuerda a Alfonso Guerra, "ese personaje singular", que no ha asistido al acto tras la polémica de las invitaciones

Felipe González en el acto en Sevilla. MANUEL MURILLO

Felipe González ha reivindicado la memoria socialista para construir el futuro de España en el acto central del 40 aniversario de la victoria del Partido Socialista, que el partido ha celebrado hoy en Sevilla. Un mitin en el que Felipe González ha compartido protagonismo con el presidente del Gobierno y actual líder de la formación, Pedro Sánchez y al que han asistido unos 4.000 personas, algunos de pie por la falta de aforo.

Bajo el lema 40 años de democracia. 40 años de progreso.1982-2022, el PSOE quería que el acto fuese un pistoletazo de salida al ciclo electoral en ciernes y de revulsivo para la militancia, y que sellara la difícil relación del PSOE con su propia historia. Esto último se ha logrado solo a medias después de la polémica suscitada en torno a Alfonso Guerra, la otra parte del tándem de la vitoria socialista del 82.

El primero en querer cerrar la herida ha sido el propio Felipe González que ha empezado su discurso precisamente mencionando a Guerra porque ha reconocido que si recuerda el 28 de octubre de aquel año con el corazón “trato de buscar y no lo encuentro a ese personaje singular que levantaba mi mano en el Palace que era Alfonso Guerra”, a lo que el auditorio ha respondido con un sonoro aplauso.

González tampoco ha eludido hablar de temas de actualidad y, aunque sin mencionarlo directamente, ha instado al Partido Popular a acatar la ley tras el varapalo al acuerdo en torno al Consejo del Poder Judicial. “Si no le gusta la ley tiene derecho a cambiarla, pero no a incumplirla”.

Quien no sabe de dónde viene

En su discurso, Felipe González ha repasado algunos de los avances logrados en aquellos años y ha reivindicado el pasado como garantía de futuro. “Quien no sabe de dónde viene tampoco sabe a dónde va, y no os lo digo para que le hagáis caso a un puñetero viejo de 80 años, sino para que tengáis sentido de la orientación y futuro”, ha dicho.

El expresidente del Gobierno ha reconocido que vivió la noche de la victoria “acojonao” entre otras cosas porque acababa de saber que se había desmontado un golpe de estado la noche de antes y que era consciente de la oportunidad que tenía la izquierda al volver a gobernar en España después de la dictadura.

González considera que la entrada en Europa supuso la consolidación de la democracia española como una democracia europea y ha puesto en valor el esfuerzo por modernizar un país con unas infraestructuras pésimas y aún con pueblos en donde ni siquiera había luz y agua corriente en las casas.

Asimismo, el expresidente ha recordado que en el 82 se sentaron las bases del estado de bienestar, con la creación del sistema nacional de salud, gracias al empeño de Ernest Lluch, asesinado por ETA, un siglo y medio después que lo tuviera Francia; del sistema de educación concertado que, ha dicho, se ha ido degradando poco a poco, o el sistema de pensiones y la creación del Imserso.

Y ha rememorado el abordaje de aquel Ejecutivo formado solo por hombre de las grandes cuestiones de España, como la cuestión social, la cuestión religiosa –“sabíamos que los liberales era comecuras pero querían que sus mujeres se confesaran todas las semanas”-- y la lucha contra la desigualdad que define “nuestro horizonte y nuestra lucha”. En ese sentido, González ha instado al Gobierno y a la ministra María Jesús Montero a seguir avanzando en la redistribución de los ingresos a través de una reforma fiscal y en la predistribución de la riqueza en España. También, ha mencionado los avances socialistas en la cuestión militar, que le permiten decir hoy que “tenemos unas Fuerzas Armadas de las que podemos sentirnos orgullosos”.

Aunque no ha hablado de errores, González ha reconocido que la cuestión territorial y el desarrollo del estado autonómico fueron positivos para descentralizar politicamente España, pero no “para centrifugar el poder y enfrentarnos unos y otros”.

Recuperar la convivencia

González ha dicho que su preocupación cuando llegó al Gobierno se centró en cómo recuperar la convivencia entre españoles, “en paz y libertad”, y que hoy la prioridad número 1 sigue siendo la convivencia que hay que preservar como un tesoro para que “no nos lleve a las andadas del siglo XIX y XX”.

El 28 de octubre de 1982 el PSOE arrasó con una mayoría absoluta de 202 diputados, un récord que aún ostenta al igual que el de permanecer en el Gobierno durante 4 legislaturas. Hace 40 años, más de 10 millones de españoles apostaron por el cambio que representaba aquel líder de una izquierda moderna y europeísta, en una España donde la democracia aún tiritaba y debía defenderse de los golpistas y del terrorismo de ETA.

Los que han ido y los que no

El PSOE llegaba a este acto enredado en la polémica de las invitaciones no cursadas a tiempo por Ferraz al otro gran protagonista de la gesta histórica de 1982, Alfonso Guerra. El exnúmero 2 del PSOE y tándem de González en la transición no asistió al mitin, tal y como anunció hace unos días cuando despachó con ironía el desliz de no haber sido convocado a la fiesta de la victoria por su propio partido. "¿Que yo no estaba hace 40 años?, estupendo, habría otros", sentenció en una entrevistan en Canal Sur Radio. Tampoco han asistido al acto los dirigentes socialistas de Aragón, Javier Lambán; Navarra, María Chivite; Asturias, Adrián Barbón; y La Rioja, Concha Andreu; ni los expresidentes de la Junta de Andalucía José Antonio Griñán y Manuel Chaves, condenados por el Tribunal Supremo por el caso de los ERE.

Por contra, arropando a González y a Sánchez, han estado presentes en el acto el secretario del PSOE andaluz, Juan Espada, y la expresidenta de la Junta y senadora, Susana Díaz; Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura o la presidenta de Baleares, Francina Arengol, además de ministros como María Jesús Montero, Luis Planas, Pilar Alegría e Isabel Rodríguez.

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