Javier Lambán ha explicado este miércoles en la plaza de San Pedro del Vaticano las líneas maestras sobre las que ha transcurrido su encuentro con Jorge Mario Bergoglio, líder de la Iglesia católica desde 2009 y con el que ha mantenido una entrevista de 45 minutos, "una conversación privada que no ha defraudado mis expectativas en absoluto", ha dicho el presidente de Aragón, "impresionado por la altura moral del Papa, su sencillez, su manera tranquila de comunicar".

Lambán y el Papa Francisco han hecho un repaso por cuestiones de actualidad del mundo y de España. "Comparto muchas de sus preocupaciones y su apelación a que el mundo deje un tanto de lado las ideologías y busque los grandes acuerdos, con grandes propósitos compartidos por todos", ha dicho el jefe del Ejecutivo autonómico.

Como presidente de la comunidad, ha dicho Lambán, "he venido a compartir con él lo que fue el arranque del Reino de Aragón en el año 1068. El rey aragonés Sancho Ramírez visitó al Papa Alejandro II para pedirle que legitimara políticamente al naciente Reino de Aragón".

El pontífice accedió y en ese momento el rey de Aragón se convirtió en vasallo del Papa a cambio de la entrega anual de 500 mancusos (fue una moneda aragonesa de oro acuñada por el citado rey en Jaca en el siglo XI). "Le hemos traído 2 mancusos de aquellos para conmemorar el momento", ha explicado Lambán.

También le ha entregado a Bergoglio una medida de la Virgen del Pilar con un texto en el que se recuerda la primera data de 1621. Estas cintas nacieron para sustituir a los mantos, que eran solicitados de manera masiva por enfermos de toda España para cubrirlos con ellos y ayudarles durante su enfermedad, de forma que se popularizó y la Virgen del Pilar hoy es un símbolo aragonés universal.

La cuatribarrada

En el siglo XI llegaron a Aragón los colores papales que dieron lugar a la cuatribarrada. "Varios Papas, además, se llamaron después Pedro y la vinculación de la Corona con el Vaticano fue permanente. Con esta visita quería manifestar la magnífica relación institucional que hay y el respeto que desde Aragón se le profesa al pontífice".

En el documento entregado junto a las monedas se recuerda que pocos territorios tienen tanta vinculación histórica como Aragón y Roma desde el 14 de febrero de 1068, cuando Sancho Ramírez visitó por primera vez al Papa. De esa visita sale la heráldica propia que conserva la seña que nos identifica con los gules sobre oro (hoy rojo sobre amarillo) que conforman la bandera aragonesa. "La actuación de Sancho Ramírez estuvo siempre condicionada por su relación y sus compromisos con la Santa Sede", añade.

Por otro lado, teniendo en cuenta que al año que viene se celebra el 600 aniversario de la muerte del Papa Luna, conocida figura que en un momento de cisma fue tildado de antipapa y que ha arrastrado la imagen infamante de hereje durante siglos, Lambán reivindicó la rehabilitación de este Papa aragonés, que ejerció su pontificado como Benedicto XIII y nació en Illueca en 1328 con el nombre de Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor.

El presidente ha invitado al Papa a visitar Aragón, en concreto Zaragoza y San Juan De la Peña, en nombre de Félix Longás, hermano mayor de Real Hermandad de San Juan de la Peña, además de recordarle al que sumo pontífice argentino que Juan Pablo II estuvo en Zaragoza en dos ocasiones.

"Su imagen no obedece a la realidad. Reflejando una petición que anteriormente habían hecho los obispos aragoneses, he venido a pedirle que rehabilite la figura de este Papa, que además fue el artífice del Compromiso de Caspe, que es el embrión de la unión de España entre Isabel y Fernando", señaló el presidente, que lo ha invitado a que visite Zaragoza y San Juan de la Peña y ha insistido en sentirse "privilegiado" por haber sido recibido "por una figura de la talla histórica y moral del Papa Francisco".

Se trata de recuperar la normalidad del Papa Luna como uno más a lo largo de la historia, recuperando su respeto y dando la oportunidad a Aragón de celebrarlo. "Era un hombre terco como buen aragonés, pero a la vez un tipo de los más cultos de su tiempo, una persona de una inteligencia sobresaliente que se empeñó en mantener contra viento y marea aquello en lo que él creía".

Tan obstinado fue el Santo Padre aragonés que la expresión "mantenerse en sus trece" viene precisamente del XIII de Benedicto, que fue nombrado Papa durante el conocido Cisma de Occidente. Creyéndose legitimado en Aviñón, el antipapa (llamado así porque no había sido elegido canónicamente) puso en jaque a todos aquellos que querían hacerle renunciar a su pontificado.

En un momento dado llegó a haber hasta tres Papas en liza (con Juan XXIII y Gregorio XII), además del aragonés, al que Francia retiró su apoyo político y financiero para que renunciara a su cargo. Pero Benedicto XIII no renunció a su pontificado y se refugió en el castillo de Peñíscola hasta su muerte el 23 de mayo de 1423. En su retiro alicantino, cuentan, no cesaba de repetir la frase Papa sum et XIII (papa soy y el decimotercero), lo que habría dado lugar a la expresión que ha durado ocho siglos.

El Papa, según Lambán, "se ha tomado interés y, aunque los ritmos de la Iglesia ya sabemos que son pausados, me da la impresión de que es un contenciosos de siglos que se podría resolver en fechas cercanas".

"Nos ha comentado que en su casa, de niño, en Argentina, se aprendió y cantó hasta la saciedad una jota aragonesa: 'La Virgen del Pilar dice que no quiere ser francesa, que quiere ser capitana de la tropa aragonesa".

"Cuando tenga los años del Papa (85), me gustaría estar como él. Desde luego, intelectualmente no lo podré estar jamás. Se apoya sobre un bastón, pero lo he visto bastante mejor de lo que se ha dado a entender en algún medio. Me ha causado una excelente impresión", ha explicado Lambán.

También ha referido una anécdota que les ha relatado el Sumo Pontífice. "Conoce España al dedillo. Nos ha comentado que en su casa, de niño, en Argentina, se aprendió y cantó hasta la saciedad una jota aragonesa: 'La Virgen del Pilar dice que no quiere ser francesa, que quiere ser capitana de la tropa aragonesa".

"Le he invitado a que venga a España y particularmente a Zaragoza, que venga a visitar a la Virgen del Pilar", ha manifestado Lambán, que ha recordado que una de las cosas que le pidió el Papa Alejandro II al rey aragonés Sancho Ramírez fue que el rito romano se impusiera en la península a la hora de celebrar la Eucaristía (hasta entonces se hacía con el rito mozárabe).

"Se empezó a implantar en España a partir de lo que nosotros consideramos la cuna de Aragón, el Monasterio de San Juan de la Peña, un lugar que merecería que alguna vez lo visitara un Papa". En concreto fue el 22 de marzo de 1071 en este claustro rupestre cuando a la hora sexta se cantó la primera misa romana en presencia del cardenal Hugo Cándido y del rey Sancho Ramírez. Ese fue el punto de partida, que llegó por extensión a lo largo de los siglos a toda la península ibérica.