El periódico digital El Confidencial publica hoy que un jet oficial de Argelia que se dirigía a Logroño a recoger al líder del Frente Polisario, Brahim Gali (ingresado en un hospital de la ciudad para ser tradado de un cuadro muy grave de covid), finalmente dio la vuelta cuando se hallaba ya dentro del espacio aéreo español, a la altura de Ibiza, y regresó a Argelia.

Según el digital, "la aeronave, un Gulfstream 2000 con matrícula 7T-VPM utilizado por las autoridades argelinas, despegó de la base militar de Boufarik, al sur de Argel, en torno a las 8 de la mañana con rumbo al aeródromo de Agoncillo, situado a solo unos kilómetros de Logroño. En esas instalaciones gestionadas por Aena se esperaba esta mañana el aterrizaje de la aeronave, aunque oficialmente no estaba programada la llegada de ningún vuelo. (...) Pero, cuando se encontraba sobrevolando Ibiza y Formentera dio un giro de 180 grados e inició el regreso a Argel sin llegar a tocar tierra en España. Sobre las 10.30 horas, el Gulfstream estaba de nuevo en la capital argelina".

El Gobierno español lo niega

Sin embargo, el Ejecutivo ha asegurado este martes que no tiene constancia de que un avión oficial del Gobierno argelino haya despegado desde ese país para recoger en España al líder del Frente Polisario, Brahim Gali, y haya cambiado de rumbo para regresar a Argelia cuando sobrevolaba Ibiza.

La portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, ha respondido así en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros a una pregunta sobre la información de El Confidencial. Montero ha insistido en que no tiene constancia de ello ni de que se haya "intervenido ni respecto a nada que tenga que ver con un vuelo procedente de Argelia". No ha habido actuación alguna desde Asuntos Exteriores "ni de ningún vuelo que se haya vuelto", ha precisado.

La portavoz ha recordado que Gali declaraba esta mañana en la Audiencia Nacional y ha apelado a la independencia del Poder Judicial, porque será quien tome un decisión sobre él. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha vuelto a rechazar enviar a prisión a Gali, a quien ha pedido que esté localizable tras tomarle declaración por varias querellas interpuestas contra él.

Tampoco ha querido Montero hablar del estado de salud de Gali y de si hay posibilidad de que le den el alta hospitalaria, ya que "la persona interesada quiere proteger esta información, que es confidencial", aunque le ha deseado su pronta recuperación, como a todos los que están enfermos, ha concluido.