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El Gobierno relega a la sanidad a la penúltima posición en los fondos europeos

Los colectivos sanitarios lamentan que solo se destine el 1,5% de los primeros 70.000 millones a renovar el sistema público de salud

Unidad de cuidados intensivos del Hospital Vall d’Hebron, en Barcelona, el 21 de abril del 2020.

Unidad de cuidados intensivos del Hospital Vall d’Hebron, en Barcelona, el 21 de abril del 2020.

Pese a que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha considerado al Plan de Recuperación, elaborado por el Ejecutivo y dotado con 140.000 millones de los fondos europeos, como el “más ambicioso y trascendental de la reciente historia de España”, lo cierto es que, en plena pandemia, relega las inversiones en renovación y modernización del sistema sanitario a la penúltima posición, según denuncian los sanitariosAsí, de los 70.000 millones de euros que se invertirán en los próximos tres años, solo 1.069 millones irán destinados a sanidad, lo que implica que esta reforma se sitúe en el puesto número 19 de las 20 que se ejecutarán entre 2021 y 2023. Cualquier inversión extra es bienvenida por el sector, pero se destine solo un 1,5% de este trozo de pastel europeo a centros sanitarios y prevención de enfermedades sabe a poco entre los profesionales sanitarios, ha generado malestar y sobre todo sensación de oportunidad perdida.

Y no ha sido la Unión Europea la que ha diseñado el paquete inversor. Los 27 han marcado que el 37% de los fondos se empleen en reformas relacionadas con el clima y el 20% en transformación digital. Asimismo, los países tienen que tener en cuenta las recomendaciones económicas para 2019 y 2020, pero “son unas directrices muy amplias y luego cada gobierno diseña el plan que quiere”, según explica Federico Steinberg, investigador principal del Real Instituto Elcano, quien pone como ejemplo que se puede realizar reformas digitales y en el ámbito sanitario, es decir, que los porcentajes indicados permiten un diseño variado.

Por ello, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Tomás Cobo, asegura que el plan impulsado por el Gobierno, en la parte sanitaria, es “francamente decepcionante”. “La humanidad ha estado al borde del abismo y si alguien lo ha soportado, ha sido el sistema sanitario y el torrente de solidaridad ciudadana”, señala, para a continuación manifestar que “si de verdad se quiere reforzar la sanidad”, con la inversión consignada es difícil. Cobo asegura también que el Gobierno español ha tenido “capacidad de maniobra para invertir en un sitio u otro” y pone como ejemplo del compromiso de la UE con el sector sanitario el programa ‘EU4 Health’, que supone una inversión de 5.100 millones en siete años, lo que implica el mayor programa de salud de la historia en términos económicos.

A su vez, el presidente del sindicato mayoritario de enfermería Satse, Manuel Cascos, pide al Ejecutivo que “reconsidere” el llamado Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia dado que el sistema nacional de salud “es un pilar estratégico en el desarrollo económico y social y sufre desde hace años un gran déficit estructural que, en muchos aspectos, lo debilita irremediablemente”. Cascos recuerda que el gasto sanitario público en España ni siquiera llega al 7% del PIB, una cifra por tanto muy alejada de lo que destinan otros países europeos.

Atención Primaria

El Satse valora positivamente que dentro de las reformas y las inversiones que se llevarán a cabo con los 1.069 millones de euros se contemple el refuerzo de la atención primaria, de las dotaciones de enfermería, la lucha contra la precariedad y temporalidad en el sector sanitario y que se reorienten las capacidades estratégicas hacia la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad y la dependencia.

Y es que el plan describe, en un folio, los componentes de inversión, si bien, según denuncia la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, son “simples enunciados faltos de contenidos concretos y que precisan de un compromiso presupuestario muy superior” a los 1.069 millones. “Obviamente cualquier inversión en sanidad es bienvenida, pero creemos que se está perdiendo una gran oportunidad en solucionar los problemas que ha hecho aflorar la pandemia”, sentencia esta asociación.

"Obviamente, cualquier inversión es bienvenida, pero se está perdiendo una gran oportunidad de solucionar los problemas en la sanidad"

Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

Salud Pública

Por su parte, Manuel Franco, profesor de epidemiología de la Universidad de Alcalá y portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública, Sespas, considera que, "es inaceptable que la sanidad ocupe el penúltimo lugar” y pone el foco en la necesidad de que buena parte de los fondos se destinen salud pública, uno de los ámbitos más débiles del sistema sanitario español. Y es que tradicionalmente se ha dado más importancia a los hospitales que a las áreas de decisión donde se busca proteger la salud de los ciudadanos, con políticas para prevenir epidemias o el tabaquismo, por poner un ejemplo. El plan de Sánchez contempla reforzar esta área, pero según Franco, con una inversión insuficiente para mejorar la situación “en el ámbito local, autonómico y nacional y que engrase bien con la UE”. 

El plan REACT-EU sí prioriza la salud

A parte del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, la UE ha asignado a España 12.436 millones de euros a través del Fondo REACT-EU, en el que se ha dado más prioridad a la sanidad. De este montante, 10.000 millones deben destinarse a tres ámbitos, sanidad, educación y servicios sociales, tal como el Gobierno comunicó a las comunidades el pasado diciembre. Y los 2.436 millones restantes serán gestionados por el Ministerio de Sanidad en 2021, para la adquisición de vacunas, el plan de refuerzo de la atención primaria y el plan de renovación de tecnologías sanitarias. La diferencia entre el Mecanismo de Recuperación y el REACT-EU es que el primero está concebido para apoyar la inversión y las reformas encaminadas a lograr una "recuperación sostenible y resiliente" de los estados miembros; mientras que el segundo está destinado a ampliar y dar continuidad a las medidas de respuesta inmediata puestas en marcha con la pandemia.

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