Pedro Sánchez ha dejado claro este miércoles, durante su comparecencia extraordinaria en el Congreso de los Diputados, que el proyecto del Gobierno de coalición con Podemos no se ha visto truncado por el estallido del coronavirus. Al contrario. Se ha "consolidado", ha dicho.

El presidente del Gobierno ha acudido a la Cámara baja para dar cuenta del acuerdo europeo sobre los fondos de reconstrucción, alcanzado contra pronóstico la semana pasada, que movilizará 750.000 millones de euros: 390.000 en subvenciones y 360.000 en préstamos. No era exactamente el enfoque que proponía España, partidaria de más transferencias, pero se acerca. "La esperanza venció al miedo, Europa", ha señalado el líder del PSOE, que ha subrayado las diferencias en la respuesta de la UE ante la crisis del 2007 y la actual. "Donde hubo austeridad, ahora hay medidas para la recuperación. Donde hubo hombres de negro, ahora hay una negociación multilateral entre socios y aliados", ha dicho Sánchez.

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El acuerdo europeo supone un balón de oxígeno para el Gobierno, que ahora ve más cerca la aprobación de los Presupuestos del año que viene, pese a que sigue sin aclarar si prefiere apoyarse en ERC o en Cs. Sánchez, aun así, ha llegado al Congreso en un momento muy delicado: con importantes rebrotes en varias comunidades autónomas y datos como la pérdida de 1,1 millón de empleos entre abril y junio.

Sin distancia interpersonal

Los diputados socialistas han recibido al presidente con aplausos, y los han repetido en varias ocasiones durante su intervención, de cerca de una hora. Tras tantos meses con el hemiciclo semivacío, las palmas se han escuchado más que nunca. La bancada del PSOE ha decidido acudir casi al completo al Congreso, sin respetar la recomendación de mantener una distancia interpersonal de al menos un metro y medio, e incumpliendo el pacto alcanzado en la Junta de Portavoces que prescribe que solo deben acudir el 50% de los representantes, algo que ha provocado las quejas de Cs.

Tras presentarse como uno de los principales artífices del pacto, al insistir que fue pionero en pedir un nuevo 'plan Marshall' y la mutualización de la deuda, Sánchez ha asegurado que las condiciones aparejadas a los fondos europeos no van a alterar la senda del Ejecutivo, trazada en enero, dos meses antes de la declaración del estado de alarma. "Este Gobierno tenía un proyecto de país cimentado en distintas transformaciones. La pandemia las ha consolidado: Digitalización de la economía, transición ecológica, igualdad, cohesión social y territorial. Ya teníamos un camino recorrido. Lo que Europa nos pide es lo que nosotros nos pedíamos a nosotros mismos", ha señalado el líder socialista, que se ha impulsado en el acuerdo en Bruselas para pedir consensos en España, algo que hasta ahora ha sido muy difícil de conseguir, debido, sobre todo, a su distancia con Pablo Casado, líder del PP.

Pero si ha sido posible llegar a un entendimiento entre un gobierno "liberal y conservador" como el holandés y uno "de izquierdas" como el español, ha dicho el presidente, en la política nacional debería suceder lo mismo. "El acuerdo europeo debe ser ejemplo, acicate, inspiración. Nos debe poner a todos ante el espejo", ha insistido. "Si en Europa se puede, en España se debe poder. Debemos llegar a acuerdos", ha concluido.