12 de junio de 2019
12.06.2019
Juicio del procés

Junqueras: "Lo mejor para todos es devolver la cuestión al terreno de la política"

Los doce acusados aprovechan su último turno de palabra para hacer un alegato político

12.06.2019 | 16:35

El exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras ha pedido en el juicio del "procés", donde está acusado de rebelión, "devolver la cuestión al terreno de la política", de donde, según ha dicho, "no debería haber salido", y ha reiterado que "votar y defender la república" no puede ser delito.

Junqueras, que se enfrenta a 25 años de prisión por un delito de rebelión agravada con malversación, ha utilizado el turno de última palabra para lanzar un último alegato político en el Tribunal Supremo en favor del "diálogo" y ha lamentado que se haya traspasado a la Justicia "la responsabilidad de dictar sentencia".

"Creo que lo mejor para todos sería devolver la cuestión al terreno de la política, de la buena política, de donde nunca debería haber salido, al terreno del diálogo, la negociación y el acuerdo", ha dicho el líder de ERC, que se encuentra en prisión provisional desde el 2 de noviembre de 2017.

Junqueras se ha mantenido firme en sus "convicciones políticas, cívicas, democráticas, pacíficas, republicanas y cristianas" y en su "compromiso irrenunciable con la bondad y el respeto a la dignidad humana", y ha insistido en que "votar y defender la república desde el Parlamento no puede ser un delito".

En apenas cinco minutos y apoyándose en sus notas, el que fuese vicepresidente del Govern ha reconocido que "cualquier político, como cualquier persona, comete errores", si bien ha querido dejar claro que él se desmarca de la política "que niega el diálogo, la negociación y el acuerdo": Siempre he evitado esa mala política".

El principal acusado del juicio del "procés" en el Supremo ha querido dejar claro que "hablar y escuchar es la base de todo entendimiento" y ha agradecido a la Sala la oportunidad de haceerlo: "Si algo debo agradecer es el hecho de haberme dado voz después de tanto tiempo privado de ella".

Junqueras se ha presentado como un "padre de familia y profesor" que se dedicó a la política de forma tardía con la "voluntad de servicio" y de "ser útil" par "construir un mundo más justo y más libre".

Romeva pide valentía al Supremo

Por su parte, el exconseller de Exteriores Raül Romeva ha seguido la línea de Oriol Junqueras ante el Tribunal Supremo y ha apostado por la política, convencido de que si los jueces son valientes puede abrirse una "oportunidad" para avanzar "desde la confianza, el respeto y el reconocimiento" a las opiniones del otro.


En su turno de última palabra en el juicio del "procés", Romeva, que se enfrenta a 16 años de prisión por rebelión agravada con malversación, ha pedido ser conscientes de que en el banquillo no se sientan solo doce personas, sino que hay más de dos millones de personas que se sienten concernidas.

Personas, ha advertido, que no van a cambiar de ideas por la "fuerza ni la represión" y que esperan una decisión "valiente".

Forn defiende que el "procés" fue pacífico

Por su parte, el exconseller de Interior Joaquim Forn ha reivindicado el carácter "pacífico" del "procés", con el que el Govern buscaba llegar a una "salida pactada", y ha criticado que el juicio del Tribunal Supremo supone un "castigo al desafío político" del referéndum del 1-O.


Forn, que se ha proclamado defensor del derecho a la autodeterminación, ha hecho uso de su derecho a la última palabra ante el Tribunal Supremo para recalcar que ni él ni ningún miembro del Govern dio instrucciones a los Mossos para que "dejaran de cumplir sus obligaciones como policía judicial".

En su intervención ha negado "rotundamente" que su actuación "como miembro del gobierno de Cataluña tuviera como objetivo liquidar la Constitución y atacar el orden constitucional utilizando la violencia".

"Si hoy estamos en este tribunal es por un fracaso de la política y como castigo al desafío político que representó la organización del referéndum del 1 de octubre", que contaba "con el apoyo muy mayoritario de la sociedad catalana".

Turull denuncia que se intenta "descabezar el independentismo"

El exconseller de Presidencia Jordi Turull ha criticado a las acusaciones "por tratar de escarmentar" y "descabezar el independentismo" desde "una absoluta falta de rigor" para solucionar lo que considera un "asunto político con soluciones penales".

Turull, para quien la Fiscalía solicita 16 años de prisión por delitos de rebelión y malversación, ha arrancado su última palabra subrayando que está sentado en el banquillo por sus ideas y porque no renunció jamás a su actividad política: "Soy independentista, lo soy y lo seré, no lo voy a esconder".

El acusado, que en su día aspiró a presidir el Govern de la Generalitat y que está suspendido de sus funciones como diputado, ha manifestado su "total y profunda discrepancia con las acusaciones" que, a su juicio, han "confundido la discrepancia, la crítica y la protesta con el ataque y la falta de respeto", una lógica que ha atribuido a "mentalidades inseguras de si mismas o autoritarias".

Rull: Después vendrán más

El exconseller Josep Rull ha advertido al tribunal del "procés" que tiene en sus manos marcar los límites de derechos y libertades, con los ojos de Europa puestos en él, y le ha garantizado que tras ellos "siempre vendrán más": "No existen suficientes cárceles para encerrar el anhelo de libertad de un pueblo".

En su turno de última palabra en el juicio a los líderes independentistas, Rull, para el que la Fiscalía pide 16 años de prisión por un delito de rebelión agravado con malversación, ha considerado que se le acusa por ejercer la libertad de expresión y sus derechos de reunión y manifestación.

Cuixart: "No tengo ningún arrepentimiento, lo volvería a hacer"

Por su parte, el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, ha dicho al tribunal del "procés" que no tiene "ningún tipo de arrepentimiento" y que está convencido de que todo lo que hizo lo volvería a hacer, por lo que acepta todos los actos y consecuencias que se deriven de su participación en lo ocurrido en otoño de 2017.

Cuixart, para quien la Fiscalía pide 17 años de prisión por rebelión, ha dicho que lo sucedido en Cataluña fue una "desobediencia en toda regla" que "no merece ningún reproche penal".

Sànchez: "Tienen la responsabilidad de no agravar la crisis política"

"El poder judicial no puede resolver un problema político, pero ustedes tienen una responsabilidad, que es no agravar la crisis política", ha dicho el exlíder de la ANC Jordi Sànchez dirigiéndose a los magistrados que le juzgan en el Supremo en su turno de última palabra.

En su intervención, Sànchez, diputado de JxCat en el Congreso, ha afirmado que se considera "víctima de una injusticia, de un dolor causado por el Estado" y ha mostrado su convencimiento de que "no hay ideas ni principios que deban ser silenciados por miedo a un poder que amenaza los derechos y libertades".

El exlíder de la ANC ha comenzado parafraseando a Sócrates, quien dijo "hace 2.500 años" que "es mejor sufrir una injusticia que cometerla", en un alegato final que ha trufado de referencias a la filósofa Hannah Arendt o al poeta Joan Maragall.

Forcadell: "Estoy siendo juzgada por ser quien soy, no por mis actos"

La expresidenta del Parlament Carme Forcadell ha manifestado que está siendo juzgada por rebelión en el Tribunal Supremo por su trayectoria política y no por los hechos que cometió, y "prueba de ello son los desesperados y descarados intentos de cambiar la realidad" para sostener la acusación contra ella.

"Afirmo que estoy siendo juzgada por mi trayectoria política, por ser quien soy, no por mis actos, no por mis hechos", ha lamentado Forcadell, que se enfrenta a 17 años de cárcel, y ha asegurado que hizo "exactamente" lo mismo que sus compañeros de Mesa, acusados de desobediencia en Cataluña.

La expresidenta del Parlament, acusada de "promotora" de la rebelión desde la Cámara catalana, ha defendido que "la palabra en el Parlamento tiene que ser libre": "No podemos convertir el Parlamento en un órgano censor, la censura no debe entrar en el Parlamento".

Bassa: "Era un mandato democrático"

La exconsellera de Trabajo Dolors Bassa ha afirmado ante el Supremo que apoyó el referéndum porque era un "mandato democrático" y "no quería desobedecer la demanda del 80 % de la población que quería votar". "Desobediencia habría sido presentarnos con un programa y no cumplirlo. Nosotros lo hemos cumplido".

En su turno de última palabra, Bassa también ha apelado al tribunal que le juzga junto a otros once acusados: "Las generaciones que vienen dependen de su sentencia", que ha esperado absolutoria, y ha recordado que ha pedido su libertad para esperarla. "Su sentencia no será solo mi libertad, sino la libertad en mayúscula de muchas generaciones".

Bassa ha recordado sus "idas y venidas de Alcalá Meco", la cárcel madrileña en la que está ingresada, a lo largo de las 52 jornadas que ha durado el juicio, "478 días de mochila de un encarcelamiento en una celda en la prisión".

Vila rechaza la "leyenda negra" sobre España

El exconseller de Empresa Santi Vila ha asegurado este miércoles que siempre procuró "ser fiel al espíritu y la letra" de la Constitución de 1978, "tanto en privado como en público", y ha expresado su "plena confianza" en el Tribunal Supremo, tras rechazar la "leyenda negra" de que España no es una democracia plena.

Vila ha hecho uso de su derecho a la última palabra ante el Tribunal Supremo, al que ha recordado que no dimitió antes de la DUI porque pensara que sus compañeros en el Govern iban a cometer una ilegalidad sino porque se percató de que el expresidente catalán Carles Puigdemont "no podía o no quería" convocar elecciones "ajustadas a derecho".

Mundó lamenta el "fracaso" de la política

El exconseller de Justicia Carles Mundó ha pedido la libertad para sus compañeros encarcelados y ha considerado que el juicio del "procés" es "el resultado de un fracaso de la política", pero se ha mostrado seguro de que todavía hay tiempo para "buscar caminos que nos acerquen a las soluciones".

Mundó ha sido el último de los doce acusados por el "procés" que ha tomado la palabra este miércoles en el Tribunal Supremo. La Fiscalía y la Abogacía del Estado piden siete años por desobediencia y malversación para él, al igual que para Santi Vila y Meritxell Borrás, y los tres son los únicos acusados en libertad.

Borràs: "Teníamos claro que no habría gasto público"

La exconsellera de Gobernación Meritxell Borràs ha afirmado que ella y el resto del Govern tenían "muy claro" que "no habría gasto público" en la organización del referéndum del 1-O porque "hacerlo exponía a funcionarios y trabajadores públicos".

"Esta era mi firme voluntad y estoy segura que de los otros miembros del gobierno", ha dicho Borràs en el alegato final del juicio del "procés", en el que se le acusa de malversación y desobediencia pero no de rebelión.

Borràs ha empezado su turno de última palabra recordando un poema de Joan Maragall en catalán que dice: "Escucha, España, la voz de un hijo que habla en lengua no catalana".

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