07 de marzo de 2019
07.03.2019
Juicio del 'procés'

El juicio del 'procés' | Los jefes de Policía y Guardia Civil señalan la "pasividad de los Mossos

La Guardia Civil dice que la "sombra de la duda" sobre la policía autonómica empezó en septiembre

07.03.2019 | 09:22
Declara el teniente general de la Guardia Civil Ángel Gozalo.

El jefe de la Guardia Civil en Cataluña durante el referéndum del 1 de octubre de 2017, teniente general Ángel Gozalo, ha resaltado este jueves que la "sombra de duda" sobre la posibilidad de que los Mossos d'Esquadra fuesen a cumplir la orden judicial de impedir la votación comenzó ya a mediados de septiembre, cuando la Policía Nacional y el Instituto Armado participaron en otras operaciones relacionadas con la prohibición.

Durante su declaración como testigo en el juicio por el proceso independentista en el Tribunal Supremo, Gozalo ha citado dos ejemplos: el registro en Unipost el 19 de septiembre, cuando los Mossos tardaron 40 minutos en responder a la petición de ayuda y aún más en aportar efectivos, y el asedio a la Consejería de Economía el 20 de septiembre, cuando no intervinieron para acordonar la zona.

Fue tras esos dos incidentes cuando, según el teniente general, se dieron cuenta de que algo estaba "fallando". "Todo sumaba", ha remarcado tras relatar los acontecimientos que les llevaron a dudar del compromiso de los Mossos para impedir la celebración del referéndum.

Según su versión, esta actitud de la policía autonómica se vio después el 1 de octubre, cuando los agentes mostraron una "actitud de pasividad" e incluso en algunos casos puntuales ofrecieron "alguna resistencia", lo cual fue incorporado a los atestados de Policía Nacional y Guardia Civil.

Además, ha asegurado que los policías y guardias civiles se percataron de que en los alrededores de los locales de votación hubo vehículos de los Mossos "tomando referencias de salidas" para informar de los "movimientos" de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Trapote denuncia la "violencia" de individuos "perfectamente organizados"


El jefe de la Policía Nacional en Cataluña el 1-O, Sebastián Trapote, ha denunciado la violencia ese día de algunos concentrados, que formaron "cadenas humanas" y agredieron a agentes para impedir su entrada a puntos de votación y aún eran más agresivos a su salida porque estaban "cabreados y enrabietados".

Trapote, que este jueves testifica en el juicio a la cúpula del 'procés' en el Tribunal Supremo, ha destacado que el 1-O, pese a que en algunos colegios había también niños y ancianos, los concentrados eran principalmente individuos con una "alta virulencia, perfectamente organizados" para intentar boicotear que la Policía cumpliera con la orden judicial de impedir el referéndum.

Según Trapote, que poco después del 1-O pasó a segunda actividad y ya no dirige a la Policía Nacional en Cataluña, los concentrados sabían cómo hacer resistencia, hacían llamamientos a través de las redes sociales para pedir apoyo, formaban cadenas humanas y agredían y empujaban a los policías intentando impedir "por todos los medios" que los agentes pudieran acceder a los puntos de votación para requisar urnas.

{C}

{C}

Trapote asegura que los concentrados estaban "perfectamente organizados". Agencia ATLAS / EP

"Si era difícil entrar, a veces era peor salir, era más complicado porque, como consecuencia de haber hecho una intervención dentro del centro, los ciudadanos que estaban fuera estaban mucho más cabreados, estaban enrabietados, y las reacciones eran más violentas", ha descrito el mando de la Policía durante el 1-O.

Ante esta reacción violenta de los concentrados, las unidades policiales se tuvieron que emplear "de una manera no contundente, pero sí más fuerte que en la entrada, para poderse replegar", ya que no podían "consentir" que les rodearan, bloquearan y no les dejaran salir.

Según Trapote, la Policía tuvo incluso que desistir de intervenir en algunos puntos de votación del 1-O, como en un colegio del barrio de Horta de Barcelona, porque la "virulencia era tal" por parte de los concentrados que prefirieron no actuar "porque si no las consecuencias hubiesen sido graves tanto para los policías como para los ciudadanos", ya que había el "riesgo" de que se produjeran "daños personales y físicos" para todos ellos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

¡Síguenos en las redes!