10 de octubre de 2015
10.10.2015

Balmes: la bala no vino de Franco

Documentos inéditos de 1936 acreditan que la polémica muerte del gobernador militar de Las Palmas se debió a un accidente

10.10.2015 | 01:08
Féretro del general Amado Balmes.
Su desaparición le vino muy bien, pero Franco no lo mató. Dos documentos inéditos del 16 y 17 de julio de 1936 pueden cerrar uno de los debates aún vivos sobre los preparativos del golpe contra la República, al acreditar que el general Balmes se pegó un tiro en una imprudencia con una pistola.
El funeral del gobernador militar de Las Palmas el 17 de julio de 1936 sirvió de coartada al entonces capitán general de Canarias, Francisco Franco, para desplazarse desde Tenerife a Gran Canaria, donde tenía que tomar el avión ´Dragon Rapide´ que habría de trasladarle África para liderar la rebelión del Ejército de Marruecos con la que comenzó la Guerra Civil española.
Algunos historiadores piensan que la desaparición del general Amado Balmes fue demasiado conveniente para los intereses de Franco para ser realmente accidental y también que resulta difícil de creer la explicación oficial de su muerte, por lo absurdo del accidente.
Según la versión mantenida durante la dictadura, el gobernador militar de Las Palmas se pegó un tiro en el vientre dos días antes de empezar la guerra mientras probaba de forma negligente una pistola, al apoyar el cañón contra su cuerpo para desencasquillarla.
El catedrático de Historia Ángel Viñas, especialista en la República, sostiene que Amado Balmes fue asesinado por orden de Franco, porque su muerte le dejaba "el camino expedito" para ponerse al frente del Ejército de Marruecos y tomar así una posición de privilegio entre los sublevados.
Ahora, e historiador Moisés Domínguez publica En busca del general Balmes, un libro en el que aporta documentos inéditos sobre la muerte del gobernador de Las Palmas, como la declaración del único testigo de los hechos (fechada el 16 de julio de 1936) y la autopsia (datada un día más tarde).
El único testigo de la muerte relata que Balmes había ido a La Isleta a probar unas pistolas. Tras haber disparado con dos, probó una tercera, que se "encasquilló en el último cartucho". "Entonces, empezó a manipular con dicha pistola para desencasquillarla, cuando de repente, en un falso movimiento, teniendo la pistola apoyada contra el cuerpo, se le disparó", relata el soldado Escudero, en un documento dos días anterior a la sublevación, firmado horas después de la muerte de Balmes.
La autopsia, hasta ahora perdida, se encontraba en un archivo de las clases pasivas del Ejército en Madrid, entre los documentos del expediente de la pensión de Julia Alonso, la viuda de Balmes.
Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

¡Síguenos en las redes!

 
Enlaces recomendados: Premios Cine