España concretará su aportación a la OTAN en la lucha contra el terrorismo yihadista cuando la Alianza defina las medidas y las estrategias, tanto para el Este, con la crisis de Ucrania, como para el flanco sur, con los conflictos en Irak y Siria.

Así lo ha puesto de manifiesto el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la rueda de prensa al término de la cumbre de la OTAN en Newport (Gales), en la que los líderes de sus veintiocho países han repasado la situación en Ucrania, Irak y Siria, y la misión de Afganistán, entre otros asuntos.

El terrorismo yihadista supone una "gravísima amenaza para la seguridad de todos", ha dicho Rajoy, quien ha avanzado que España concretará su contribución a la OTAN cuando se definan las medidas y las estrategias.

El presidente del Gobierno se ha mostrado satisfecho con los acuerdos alcanzados en la cumbre, en la que se ha reafirmado que hay que hacer frente a las amenazas de forma conjunta y coordinada.

"Más Este no significa menos Sur. Esto es importante para España", ha remarcado Rajoy sobre los resultados de la reunión de Gales, a la que ha acudido acompañado por el ministro de Defensa, Pedro Morenés, y el secretario de Estado de Exteriores, Gonzalo de Benito.

El jefe del Ejecutivo ha afirmado que es consciente de que la situación es "grave" en Ucrania, pero "no hay que ser indiferentes" en Oriente Medio, Libia o el Sahel, un "flanco sur" con inestabilidad que afecta a todos.

Respecto a la no participación de España en la coalición internacional en Irak, liderada por EEUU, Rajoy ha explicado que anoche en la recepción oficial, con la presencia de Obama, expuso la posición española y se constató que todos los aliados están de acuerdo en el diagnóstico: el yihadismo es una gravísima amenaza para la seguridad de todos.

Ahora, ha indicado Rajoy, se trata de buscar entre todos las respuestas como institución militar y las aportaciones de cada país miembro, por lo que "no hay que adelantar acontecimientos" sobre la contribución española.

"Se está estudiando qué es lo que puede y debe hacer la OTAN y se está estudiando qué es lo que puede y debe hacer cada uno de sus miembros. Nosotros -ha dicho- vamos a ver qué se nos pide y cuáles son las responsabilidades que debemos asumir".

Sobre la posibilidad de que España pudiera enviar soldados a Irak, ha señalado que esa pregunta se responde por sí sola al recordar que el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, ha dejado claro que no se está planteando el envío de tropas a ese país.

Rajoy ha recordado que España está en Afganistán, Líbano, la República Centroafricana, Mali y Somalia, en estos dos últimos países luchado contra el terrorismo yihadista.

Sobre Ucrania, ha insistido en la posición española de pleno respeto a la integridad territorial y su soberanía, y ha asegurado que la solución al conflicto es política y no pasa por la intervención militar.

Rajoy ha tenido la ocasión de trasladar esta postura al presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, con quien ha mantenido una reunión bilateral y quien le ha transmitido su optimismo ante la posibilidad de lograr un acuerdo en breve que permita poner fin a la situación que atraviesa su país.

El presidente del Gobierno, que no ha concretado la participación de España en la recién creada fuerza de acción rápida de la OTAN para hacer frente a conflictos, ha reiterado que la única solución a la crisis en Ucrania es política.

Sobre la misión en Afganistán que ahora concluye, ha dicho que ha sido "larga y llena de dificultades", pero que "el sacrificio no ha sido en vano".

Rajoy ha recordado la participación española en operaciones de la OTAN, UE y ONU y ha manifestado que España continuará cumpliendo porque todos los escenarios internacionales donde están las fuerzas armadas afectan a la seguridad nacional.

Ha confirmado que España seguirá apoyando una futura operación internacional en 2015 que sirva para que las fuerzas armadas afganas se hagan cargo de la seguridad del país, que ahora se encuentra en una situación política y de seguridad "difícil".

Otro de los asuntos acordados en la cumbre ha sido fijar una recomendación para que, en el plazo de una década, los socios de la OTAN destinen un 2 por ciento de su PIB a gasto militar, una aspiración con la que Rajoy ha dicho que se siente "cómodo".

Tras reconocer que España está lejos de ese objetivo, ha confiado en que la recuperación económica permita mantener o aumentar los recursos destinados a Defensa.