El cabeza de lista del PP a las elecciones europeas, Miguel Arias Cañete, ha arremetido contra Alfredo Pérez Rubalcaba y la gestión del Gobierno anterior y ha subrayado que, efectivamente y como admite el líder socialista, el PP "no es lo mismo" que el PSOE.

Cañete ha dedicado la mayor parte de su discurso en el mitin celebrado en Madrid a recordar la herencia socialista y criticar al líder de ese partido y a su rival en las elecciones europeas, la cabeza de lista del PSOE, Elena Valenciano.

Y ha ironizado con que se ha producido en la campaña un "acontecimiento extraordinario", que Rubalcaba ha dicho una "verdad", que el PSOE y el PP no son lo mismo. "Qué razón tiene don Alfredo", ha añadido el candidato popular, que ha asegurado que su partido es "el único que da las batallas en la UE y además las gana".

El cabeza de lista popular ha tenido en Madrid el mitin de la segunda jornada de campaña electoral, en un acto de interventores y apoderados del PP en el que ha estado acompañado de su sucesora en el Ministerio de Agricultura, Isabel García Tejerina; la presidenta regional del partido, Esperanza Aguirre; el presidente de la Comunidad, Ignacio González, y la alcaldesa madrileña, Ana Botella.

Ha insistido en todo momento Miguel Arias Cañete en comparar la gestión del PP en el Gobierno con la de los socialistas, y ha subrayado que mientras José María Aznar llevó a España al "sitio que le correspondía" en la UE, José Luis Rodríguez Zapatero se "achantó" y se metió en el "burladero".

Zapatero, ha apuntado, "tenía sueño" y en la negociación del anterior presupuesto europeo durmió "la siesta más cara de la historia" porque España perdió 40.000 millones euros.

"Ha tenido que venir Rajoy" para que España deje de ser "el problema" en Europa y se convierta en la "solución", ha subrayado Cañete, quien por eso, ha insistido en todo momento, populares y socialistas no son lo mismo.

Y le ha querido dar una "lección" al líder socialista por decir que con la prima de riesgo "no se come". "Vaya si se come", ha apuntado el candidato del PP, que ha recordado que con la bajada de la prima el año pasado se ahorraron 8.500 millones de euros que se han podido destinar "a financiar el Estado social" y este año se ahorrarán otros 5.000 más.

La política social del PSOE, ha dicho Cañete, es igual que la medioambiental: "mucho eslogan, mucha propaganda, pero nada dentro".

Y ha asegurado que para tener una buena política social primero es necesaria la política económica que lleve al crecimiento y la creación de empleo.

Frente a este modelo, ha puesto el de Rubalcaba y la cabeza de lista socialista, Elena Valenciano, basado en un "déficit público insostenible e insolidario con las generaciones futuras".

También ha tenido Cañete reproches para Valenciano, y ha señalado que "frente a las banderas feministas trasnochadas" la "verdadera política de igualdad" es la de la conciliación y el empleo femenino.

A este respecto, ha recordado que Valenciano se pregunta cómo va a defender él a las mujeres en Europa. "Pues luchando por el crecimiento, por la creación de empleo, evitando lo que pasó con el PSOE, que perdieron su puesto de trabajo un millón y medio de mujeres.

"Señora Valenciano, a la hemeroteca y a tomar fósforo para la memoria", ha espetado Cañete.

También ha insistido en que los populares siempre han defendido lo mismo y creen en España y su "unidad indisoluble" y ha subrayado, tras los discursos de Aguirre y González en los que se ha recordado a las víctimas de ETA, que su partido siempre ha combatido el terrorismo.

Tras sus reproches al PSOE, el cabeza de lista de los populares ha continuado su intervención señalando que hay que evitar en estos comicios que los euroescépticos se hagan un hueco en el Parlamento Europeo.

Y ha señalado que el PP tiene que ser el "anclaje" de la UE y tiene que conseguir el mayor número posible de eurodiputados que aportar al grupo del Partido Popular Europeo para ser "el núcleo de los consensos nacionales y de la construcción europea".

Ha reclamado a los militantes que hagan pedagogía y salgan a convencer a los ciudadanos. Incluso ha reclamado a los asistentes que traten de convencer, cada uno, a cien indecisos.

Y les ha dado tres mensajes que propagar: que estas elecciones son importantes por la relevancia que ahora tiene el Parlamento europeo, que no se pueden repetir "los errores del pasado" porque sería "volver al paleolítico" y que los sacrificios que se han hecho en estos dos años han sido necesarios, se han repartido equilibradamente y por eso ahora el país está en "el buen camino".