Al margen de la guerra mediática, El Mundo y La Gaceta prosiguen con su goteo de informaciones sobre el patrimonio de los Pujol. Sobre Oleguer Pujol, el benjamín de la familia, el primero dice que "acumula cientos de millones con sólo 40 años". Destaca que es administrador único de varias sociedades inmobiliarias y turísticas cuyos activos suman más de 382 millones. Sin olvidarse de mencionar que gestiona la compañía Samos, con matriz en Luxemburgo y que tiene 2.143 millones en activos. Y concluye que entre sus propiedades, además de las tres sedes de Prisa, posee dos resorts en Canarias, otro en Cádiz y terrenos en Melilla. Recuerda también que el primogénito, Jordi, es copropietario de un complejo turístico en México, posee grandes inversiones inmobiliarias en Argentina, cuentas en Suiza y tiene ferraris y otros coches de lujo valorados en 1,5 millones. A continuación repasa el enorme patrimonio de Oriol, secretario general de Convergència y presuntamente implicado en la trama de las ITV catalanas. Por último concluye con Josep, el cuarto hijo rico de Pujol, que vendió la consultar Europraxis a Indra por 44 millones.

El periódico de Intereconomía, por su parte, da ´todas las claves´ de lo que llama Expediente Pujol, "el escándalo que salpica a la oligarquía nacionalista de Cataluña" y desgrana también los bienes amasados por estos cuatro hijos del expresidente de la Generalitat. Del mayor, Jordi, El Mundo cuenta que su expareja, María Victoria Alvarez Martín, reveló, según los informes policiales, que le había acompañado en viajes a Andorra con el maletero lleno de billetes de 500 euros, dinero supuestamente procedente de las comisiones ilegales. La mujer afirmó que la agredió cuando se negó a seguir yendo con él.

Este viernes, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz rechazó investigar las supuestas cuentas en el extranjero de dirigentes de CiU y de Jordi Pujol, así como las declaraciones del financiero Javier de la Rosa en las que aseguró sufrir amenazas por disponer de información sobre esos depósitos. Ruz envió toda la documentación que la policía le remitió a un juzgado de Madrid.