El repliegue de las tropas españolas en Afganistán comenzará mañana, de forma simbólica, cuando la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable (Brilat), con un diez por ciento menos de personal que el actual contingente, releve en el mando a la Brigada Paracaidista (Bripac).

Fuentes militares han confirmado a Efe que la base española en Qala i Naw será el escenario del acto oficial de relevo, en el que el nuevo contingente de cerca de un millar de militares, formado mayoritariamente por la Brilat, se situará al frente de la misión en Afganistán.

El coronel Luis Cebrián Carbonell, jefe de la actual agrupación integrada principalmente por la Bripac, traspasará el mando al coronel Fernando González-Valerio.

En Afganistán, durante los próximos seis meses, el nuevo contingente asumirá el "importante reto" de cerrar los dos puestos de combate avanzados (COP) de Ludina y Moqur, que todavía continúan operativos.

Una vez finalizada esta tarea, todos los militares españoles en suelo afgano se concentrarán en la base "Ruy González de Clavijo" de Qala i Naw.

Según el calendario que maneja Defensa, la misión en Afganistán, que cuenta actualmente con casi 1.500 militares, se reduce un 10 por ciento este año, un 40 por ciento en 2013 y el resto a lo largo de 2014, aunque este ritmo podría acelerarse, ha admitido el titular de Defensa, Pedro Morenés.

La nueva agrupación española estrenará también en zona de operaciones el nuevo mortero embarcado, uno de los sistemas de armas más sofisticados y punteros con los que cuenta el Ejército.

Esta es la sexta vez que la Brilat acude al país asiático y en esta ocasión el grueso del contingente lo aporta el Regimiento de Infantería Ligera "Príncipe" 3.

Junto a los componentes de la Brilat, ha llegado a Afganistán personal de otras unidades, entre ellas el Regimiento de Artillería de Campaña 63, que integran la Unidad Plataforma Autónoma Sensorizada de Inteligencia XI, encargada de operar los Vehículos Aéreos no Tripulados que se utilizan para dar protección a las tropas.

Esta es la 32 agrupación española que se desplaza a Afganistán desde que España comenzó, en 2002, su participación en la misión ISAF de Naciones Unidas, liderada por la OTAN.

Este relevo se produce una semana después del acto formal de transferencia de la responsabilidad de la seguridad a las autoridades militares afganas, en los distritos donde despliegan las fuerzas españolas.

Desde el pasado domingo las fuerzas del Ejército y la Policía afganas se hacen cargo de la seguridad, mientras las españolas se mantienen en apoyo a requerimiento de las primeras.

La asunción gradual de la responsabilidad en la seguridad por parte de las Fuerzas Armadas afganas permitirá una reducción paulatina de la presencia de las unidades españolas de ISAF en la zona.

La Bripac regresa de Afganistán con el convencimiento de la "misión cumplida", según dijo su coronel en los actos de imposición de las condecoraciones OTAN a los miembros de este contingente.