El juez decano de Madrid, José Luis González Armengol, ha expresado su sospecha de que, por las fotos que ha visto en Internet, "se superó con creces el aforo permitido" en la fiesta en el Madrid Arena, en la que murieron tres jóvenes y otras dos resultaron heridas muy graves.

Armengol se ha referido así, a preguntas de los periodistas en los juzgados de Plaza de Castilla, al suceso ocurrido ayer durante una fiesta de Halloween, en la que se produjo una avalancha.

El juez decano de Madrid ha destacado que "la misión de la Justicia será depurar las presuntas responsabilidades tanto penales como civiles que se hayan podido producir en esos hechos".

"La madre del cordero de lo que ha pasado está en que habrá que comprobar si había personal de seguridad en las salidas correspondientes para que se produjera una evacuación en tiempo y forma", ha dicho Armengol, que ha incidido en que "también habrá que hacer una comprobación específica sobre el aforo".

En este sentido, ha expresado su "sospecha" de que por la fotos que ha visto en internet "se ha superado con creces el aforo permitido, ya que había una media de cuatro jóvenes por metro cuadrado".

Ha precisado que el magistrado del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, al que corresponde la investigación, pedirá el número de localidades vendidas si sospecha que las cifras no son las correctas".

Ha recordado que la superación del aforo permitido "supone una responsabilidad penal o civil", porque han muerto tres personas y otras dos están críticas.

Hoy se ha sabido además que la empresa organizadora de la trágica fiesta, Diviertt, comunicó al Ayuntamiento de Madrid que asistirían 7.000 personas. Así figura en un documento oficial de Madrid Espacios y Congresos que recoge el diario El Mundo.

Esto contradice al vicealcalde de Madrid, Miguel Ángel Villanueva, quien remarcó que no hubo exceso de aforo, dado que Madrid Arena cuenta con una capacidad de 10.600 localidades y la organización de la fiesta comunicó que vendió 9.650 entradas para el evento, según dijo. Asimismo, destacó que las instalaciones para la fiesta y que cumplía todos los requisitos legales.

Menores de edad

El juez decano de Madrid ha subrayado que una de las menores heridas tiene 17 años, "lo que también demuestra que se ha permitido el acceso a menores de edad", y ha recordado que tampoco se puede acceder a esos recintos con alcohol, sustancias estupefacientes ni elementos como bengalas.

Sobre este último asunto, Armengol ha calificado de "desalmada" a la persona que prendió la bengala que supuestamente provocó la avalancha, y ha incidido en que "los mecanismos de evacuación tiene que estar previstos desde el inicio".

Ha lamentado profundamente el fallecimiento de las tres jóvenes y que otras dos estén heridas críticas, y ha incidido en que "la misión de la Justicia es depurar las responsabilidades, tanto penales como civiles, que se hayan podido producir en esos hechos".

Armengol ha relatado que su hija acudió ayer a la fiesta en la que se produjo la avalancha, aunque permaneció en una planta superior y no resultó herida, si bien vio a varias personas caer por las escaleras y a una persona aparentemente fallecida, que pensó que podía haber sufrido una intoxicación etílica.

Por su parte, el colectivo de funcionarios públicos Manos Limpias ha interpuesto una denuncia "contra los responsables de los sucesos en el Madrid Arena" y se ha personado como acusación popular en el caso.

Manos Limpias acusa a los responsables de la organización del evento, a los responsables del lanzamiento de bengalas y "al responsable del Ayuntamiento de Madrid que firmó el contrato de alquiler para el referido evento" de un delito de homicidio imprudente, otro de lesiones por imprudencia, y un delito contra la seguridad colectiva.