El consejero de Interior de la Generalitat de Cataluña, Felip Puig, tras las declaraciones de ayer en las que dijo que los Mossos d'Esquadra estarán "al servicio del país y de sus instituciones" si hay algún momento en el que se quiera "contraponer una legalidad jurídica a una legalidad democrática" (refiriéndose a la posibilidad de que el Gobierno español o el Tribunal Constitucional veten el referéndum sobre la independiencia), ha asegurado esta mañana que "estoy convencido de que en España no son conscientes de que la democracia es imparable". Puig ha advertido que las amenazas por parte del Ejecutivo central "no obedecen más que al miedo y al desconcierto", aunque ha matizado que no se plantea "en ningún momento, escenarios de fuerza".

Este miércoles, Puig había dicho también que si Cataluña se independizara la creación de un ejército no sería prioritaria, aunque no lo ha descartado. "Habrá tiempo suficiente para pensar en esto", ha afirmado Puig, antes de recordar que la pertenencia a Europa implica un compromiso por la paz y la no violencia, además de la defensa y la pertenencia a la OTAN.

"Primero -ha asegurado- tenemos que llegar a ser miembros de pleno derecho dentro de Europa. Ya somos Europa, pero tenemos que ser un país normal, con sus estructuras de estado, algunas de las cuales ya las tenemos".

En esta línea, ha explicado que la policía catalana es suficiente para garantizar la seguridad de los ciudadanos, teniendo en cuenta que el debate no se plantea desde la violencia.

"Esto -la independencia- lo ganaremos si lo hacemos pacíficamente, siguiendo las reglas democráticas y con grandes mayorías. Estos elementos deben ser suficientes y después ya iremos escribiendo nuestra hoja de ruta", ha asegurado el titular de Interior.

En su opinión, las cosas irán más rápido de lo que se piensa porque: "muchos han entendido que la independencia no es una quimera, sino un pasaporte hacia un futuro mejor para nuestros hijos".