Francisco Roldán Castro.N Presidente de la Asociación de Consultores Políticos. Conoce como pocos los entresijos de la política, su carga de propaganda y de marketing, y la transformación que conlleva para quienes la practican. Afirma que el poder es patológico y cree que en la España de hoy faltan políticos de talla como los que dio la Transición.

„Usted es experto en propaganda, contrapropaganda y desinformación en la política. ¿Es posible ganar unas elecciones sin tanto marketing?

„Difícil. Es muy complicado. Esto es como en el fútbol, no basta con que haya jugadores muy buenos, hay que saber jugar, tener una estrategia y un buen entrenador que decida cuándo hay que jugar al ataque y cuándo a la defensiva. Si no tienes un buen equipo, un buen técnico y una estrategia, no vas a ganar.

„¿Qué hay entonces de sincero en los políticos que vemos a través de los medios de comunicación?

„Yo creo que la mayor parte de personas que se meten en política de corazón quieren hacer las cosas bien, pero el poder en sí mismo es patológico. Lo bueno es que dura lo que dura el cargo, pero es muy difícil controlar ese poder. No se trata de si son buenos o no, sino de que cuando tienen el poder se convierten en otra persona. Además, otras veces están limitados por el partido.

„¿Tenemos buenos políticos en España?

„Bueno, en España tenemos listas cerradas y no tiene que ser mejor el que va de número uno. No siempre los que están arriba son los mejores. A veces los mejores no se meten en política o están en el último puesto de la lista.

„¿Qué cualidades tiene que tener un candidato?

„Se supone que carisma, porque si fuera por nivel intelectual hay muchos fuera que podrían estar dentro y al revés. El carisma no se consigue porque sí. Hay líderes carismáticos que lo llevan desde siempre, desde niños. Además, es básico ofrecer una buena imagen, la de una persona cariñosa, simpática o familiar, todo eso está muy estudiado.

„¿Tiene carisma Rajoy?

„No parece que tenga la suficiente fuerza como para liderar. Un líder que no es capaz de decirnos a dónde nos va a llevar a lo mejor no es lo que necesita este país. Su punto fuerte a la hora de ganar las elecciones fue su partido que lo arropaba y el momento en el que se presentó.

„¿Y Rubalcaba?

„Tampoco lo veo como líder. Lo veo como una persona impuesta por el partido. Rubalcaba puede ser el mejor para el aparato de su partido, pero no como cabeza visible.

„¿Hay alguien a quien considere un verdadero líder?

„Pues, por ejemplo, Felipe González sí era un líder claro. Otra persona que no tenía carisma, pero que lo fue ganando fue Aznar, y si me pregunta por Zapatero, ni carisma ni nada, pero pasaba por allí. En aquel momento a quien hubiera puesto el PSOE, habría ganado. Luego, cometió errores impropios de un líder como no levantarse al paso de la bandera americana. Pero, bueno, ha habido muchos políticos de paso.

„¿Cómo afrontan los partidos consagrados movimientos nuevos como el 15M?

„Aquí todo tiene la misma base. Se vota y hay cuatro años en los que los ciudadanos tienen pocas herramientas para poder exponer sus quejas. El político, como tiene el escaño, se cree con derecho a decidir lo que hay que hacer con el voto. En Suiza, por ejemplo, convocan referéndum para cualquier cosa. Allí manda el pueblo y se nota. Aquí hay partidos que intentan rentabilizar esos movimientos sociales nuevos como IU. Son movimientos que, en principio, fueron espontáneos, pero ya no lo son tanto.

„¿En qué nos fijamos los ciudadanos a la hora de votar?

„Estamos un poco redirigidos y, además, aquí hay un bipartidismo claro. No todos los partidos tienen la posibilidad de hacer llegar sus mensajes. Solo llegan los mensajes de los grandes y votamos a los que conocemos.

„¿Hasta qué punto es cierto que los votantes de derecha son más fieles que los de izquierda, que no perdonan casos de corrupción o incumplimientos?

„Sí, los votantes de la derecha son más fieles y lo perdonan todo. Generalmente, el que es un votante de derechas siempre vota derecha. El de izquierda es bastante más volátil y no tiene problema en no votar. El problema de la democracia es que de ser una fiesta se ha convertido en algo insulso y los políticos tienen gran parte de culpa. Si hubiera listas abiertas, votaríamos más y con más estímulo porque apoyaríamos a la gente que conocemos.

„¿Tiene la sensación de que Rajoy sabe lo que hace ante la crisis?

„Si él es consciente de lo que hace, los demás somos inconscientes. Yo creo que se toman medidas que podría tomar cualquiera. Apretarle el cinturón a todo para ahorrar lo sabe hacer cualquiera.

„En su blog, usted habla de "ataque de fiebre" de Artur Mas con su anuncio de referéndum. ¿Es un órdago al Gobierno o de pronto le han entrado las prisas por la independencia?

„Yo creo que no es un órdago, sino que no les queda más que ir por ese camino y es un camino imposible. El problema de las estrategias, cuando no hay para comer, es que se convierten en populismo y hay que tener cuidado con el populismo. Hay una frase: "Cuidado con el rebaño desconcertado cuando brama y pisotea". Hay que ser responsables y no provocar demasiado para que la cosa se desboque.

„¿Dónde nos puede llevar la desafección de mucha gente hacia los partidos políticos?

„El riesgo siempre está ahí, riesgo a que las cosas se desboquen, a que haya violencia o a que salgan salvapatrias que se hagan con el poder con promesas populistas. El populismo hace mucho daño en tiempos de crisis. Puede salir un líder que tire de las masas y esto es un peligro porque ese tipo de personas suelen aparecer para aprovecharse.