El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha calificado hoy de "injusto y desleal" el reparto en la reducción del déficit público entre la administración central y las autonomías, al entender que éstas asumen más sacrificios, aunque ha subrayado la unanimidad sobre la necesidad de cumplir con la UE.

Mas ha valorado así la conferencia de presidentes celebrada ayer, en la que el Gobierno y las comunidades autónomas acordaron por unanimidad reducir el déficit, cumplir los compromisos adquiridos con Bruselas y enviar un mensaje de unidad a la UE y a los mercados con el fin de recuperar la confianza en la economía española.

Ha destacado que en la reunión nadie le hizo "ninguna referencia sobre los procesos que está viviendo Cataluña" y que se ajustó al orden del día porque "se quería dar una imagen de responsabilidad y seriedad ante la UE, zona euro y los mercados", ya que, a su juicio, cualquier referencia fuera de guión hubiera sido utilizada para acusar a Cataluña de dañar esta imagen.

Según Mas, España necesita "dar una imagen de seriedad, y esto también nos conviene a los catalanes, porque estamos en el mismo barco y necesitamos que éste se mantenga a flote".

"Otra cosa -ha puntualizado- es cuestionar cómo dentro del Estado se reparten las cargas del déficit, porque se puede hacer de forma distinta", ya que la distribución que hace el Gobierno "es irreal y muy peligrosa", tanto, ha advertido, que "puede desestabilizar la cohesión social".

Ha recordado que las CCAA soportan un 36% o 37% del total del gasto público porque tienen las competencias en educación, la sanidad y los servicios sociales, los cuales, ha señalado, se ven forzosamente afectados porque los gobiernos autonómicos se ven obligados a aplicar el "ajuste" en ellos.

Para Mas, "el porcentaje de déficit de las CCAA debe ser equivalente al total de gasto público que soportan, y si éste es del 37%, debería ser de un tercio del de todo el Estado".

Después de recordar que en las previsiones iniciales a España se le permitía un déficit de un 3% del PIB y a las CCAA un 1,1%, lo que era un tercio, ha indicado que no tiene sentido que "se haya pasado de una tercera a una sexta parte; aquí hay la injusticia, el desequilibrio, la falta de realismo y el riesgo", ha apuntillado.

Para el presidente catalán, es "profundamente desleal" que si en el 2013 al conjunto del Estado se le permite un déficit del 4,5%, de este porcentaje un 3,8% se lo quede la administración central y el 0,7% las autonomías.

Mas ha explicado que en la reunión hubo un debate intenso, tanto sobre esta cuestión del déficit como de sí habría que revisar el modelo de Estado autonómico, y que sobre esto último prefirió quedarse al margen.

"Si Cataluña queda atrapada en medio del 'café para todos', esto no tiene salida; Cataluña tiene que salir de este 'café para todos', debe disponer de un sistema bilateral con el Estado, lo que no quiere decir insolidario pero sí distinto", ha precisado.

Sobre las imágenes de televisión correspondientes al comienzo de la reunión, en las que se le veía discutir con la vicepresidenta del Gobierno, Mas ha quitado importancia al episodio y ha indicado que el debate era por una declaración de la que él no tenía conocimiento previo y que cuando la leyó no le había gustado en algún punto.

Preguntado sobre si el reparto del déficit que la Generalitat considera "injusto y desleal" puede provocar que el Gobierno catalán incumpla el objetivo fijado, Mas ha afirmado que Cataluña puede estar en condiciones de cumplirlo pero que "en última instancia esto dependerá de si el Estado le paga a la Generalitat el dinero que le debe", que en el 2013 "suma ya más de 1.600 millones de euros".