07 de julio de 2012
07.07.2012
Verano

La llama de los incendios no se extingue con el fuego

Los perjuicios económicos, ecológicos e incluso psicológicos de los incendios perviven durante años

07.07.2012 | 13:43
Bomberos de Zamora trabajan en la extinción de un fuego en Torres de Carrizal.
Bosques que no se recuperarán en décadas, perjuicios económicos, actuaciones políticas poco eficaces y de cara a la galería y terrenos que no pueden volver a utilizarse durante 30 años, conforman el paisaje de los municipios afectados por grandes incendios años después de ser arrasados por el fuego.

El municipio onubense de Berrocal, la zona afectada por el gran incendio de Guadalajara o el bosque de Zuera, en Zaragoza, siguen sufriendo los efectos ecológicos y a veces psicológicos algunos años después de haber sido devorados por las llamas.

Así lo han manifestado a Efe varios representantes de municipios que han vivido incendios forestales graves en la última década, quienes han coincidido en que la recuperación tras una catástrofe de este tipo depende de la naturaleza.

Para el presidente de la Red Española de Municipios Forestales (Remufor), Santiago Arévalo, los pueblos con gran cantidad de terreno forestal necesitan "mucho tiempo" para recuperar el pulso de su actividad tras un gran incendio.

Arévalo señala que el daño psicológico de la población que ha vivido situaciones de riesgo persiste y que los efectos ecológicos, medioambientales o económicos para actividades en el monte como la caza "suponen una tragedia".

A su juicio, los "incendios se producen, son inevitables" pero "hablar de 50.000 hectáreas calcinadas es hablar de un monte que no estaba bien gestionado, ni cuidado".

José Luis Sancho es el alcalde de Ablanque, uno de los pueblos afectados por el gran incendio de Guadalajara de 2005 que costó la vida a once personas y cuya autoría se ha juzgado esta semana.

Sancho critica que cuando suceden incendios de este tipo, las administraciones "prepotentes" se "sienten obligadas" a realizar actuaciones "de cara a la prensa" que no son efectivas, "muchos millones que no sirven para nada".

Por ello, insiste en que hay que contar con los vecinos de la zona y con la evolución de la naturaleza para decidir "cómo y qué se hace", en lugar de venir "con empresas de fuera".

La cooperativa de extracción de madera o los efectivos de limpieza de montes son algunos de los sectores aún perjudicados, al igual que la ganadería, una actividad para la que todavía no se puede utilizar esta superficie.

El incendio forestal más grave ocurrido en España por número de hectáreas calcinadas fue el que afectó a las provincias de Huelva y Sevilla en 2004, un suceso que calcinó 29.867 hectáreas.

La historia se repite y en lo que va de verano el fuego ha arrasado 56.000 hectáreas en municipios de Valencia, Albacete y Murcia.

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