El presidente catalán y líder del PSC, José Montilla, anunció ayer que ésta será la segunda y última vez que se presentará como candidato a la presidencia de la Generalitat, una apuesta con la que pretende dejar en evidencia a su rival, Artur Mas (CiU), que baraja jubilarse en 2022 como president.

El órdago de Montilla fue recibido con recelo por parte del candidato de CiU, Artur Mas, que cree que detrás de este anuncio hay una "estrategia" para ganar votos e intentar reeditar el tripartito. El resto de partidos, entre las que hay un cierto consenso en la limitación de mandatos, dijeron respetar la decisión de Montilla, aunque la líder del PP, Alícia Sánchez-Camacho, criticó que evidencia "debilidad" y el "fracaso" de su gestión, mientras que Joan Herrera (ICV) cree que Montilla "ha tirado la toalla".

Sea debilidad política o voluntad de acotar mandatos, lo cierto es que la decisión de Montilla activa definitivamente su relevo al frente del liderazgo político de los socialistas catalanes. Si pierde las catalanas del 28-N, será con toda probabilidad más inmediato puesto que el PSC necesitará que el jefe de la oposición catalana se visualice como alternativa de gobierno, y si gana las elecciones o gobierna en coalición, el PSC deberá buscar un relevo a Montilla antes de las siguientes catalanas, previstas para 2014. Montilla, en una conferencia en el foro Primera Plana, aseguró en todo caso que él aspira a gobernar una segunda legislatura "para hacer lo que queda pendiente y lo que conviene a Cataluña".

Subrayó que mientras el candidato de CiU, Artur Mas, "se postula" para gobernar 12 años él no piensa "jubilarse en el cargo". Montilla reveló que sintió "tristeza y preocupación" cuando Mas se autoimpuso un mandato máximo de 12 años, es decir, tres legislaturas. Montilla advirtió además de que "o bien España se acerca al modelo federal o tarde o temprano habrá una mayoría (en Cataluña) que querrá alejarse" del Estado. "Este es también el sentimiento compartido por la mayoría de catalanes", dijo.

Por su parte, el candidato de CiU a la Generalitat opinó que el anuncio de su rival socialista responde a una "estrategia" para ganar votos y poder reeditar el tripartito. Mas respeta la decisión personal de Montilla, aunque cree que su anuncio "no esconde que él quiere seguir siendo presidente de la Generalitat" al menos cuatro años más. "Y sólo puede serlo con un tercer tripartito. Que nadie se despiste", advirtió. No le gustó nada que Montilla haya dicho que mientras el candidato de CiU "se postula" para gobernar 12 años, él no piensa "jubilarse en el cargo".

Por su parte, el candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Joan Puigcercós, aseguró que respeta la decisión de Montilla, de presentarse por última vez a las elecciones, pero le reprochó que no apoyara la Ley Electoral catalana que contemplaba limitar los mandatos.

"El señor Montilla y el señor Mas perdieron una gran oportunidad cuando en su momento renunciaron a tener una ley electoral propia. Lo hicieron por criterio e instinto electoralista y fue un error", señaló.