Unas doscientas personas, según la Policía Nacional, convocadas por la Asamblea de Madrid contra el fascismo, se han manifestado hoy por el centro de la ciudad, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Franco y bajo una fuerte vigilancia policial, para homenajear a quienes lucharon contra la dictadura.

Los manifestantes, parapetados tras una pancarta en la que se leía: "Contra el fascismo y toda autoridad. ¡Recuperemos la calle!", vestían mayoritariamente de negro, iban cubiertos con pasamontañas y portaban banderas negras, el color de la bandera anarquista.

La marcha, escoltada por al menos cinco furgones policiales, ha recorrido el tramo comprendido entre la glorieta de Atocha y la Plaza Tirso de Molina, donde finalmente se ha quemado una bandera española.

Aunque ninguno de los manifestantes se ha querido identificar ante los medios como portavoz de la Asamblea de Madrid contra el fascismo u otros colectivos anarquistas participantes, sí repartieron entre los transeúntes y periodistas un folleto en el que explicaban que la manifestación era una respuesta de "oposición al Estado y a cualquier forma de opresión".

También señalaban, en el folleto, que la marcha finalizaba en Tirso de Molina para reivindicar "un espacio de resistencia" y en recuerdo a una confrontación entre nazis y anti sistema que ocurrió en este lugar en febrero de 2008, y que finalizó con siete detenidos y tres heridos.

Mientras tanto, cientos de franquistas y falangistas se han concentrado este domingo en la Plaza de Oriente de Madrid para rememorar la muerte de Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera. A gritos de "¡Viva España!" y "¡Viva Franco!", los allí convocados han coreado también el "Cara el Sol" y la "Marcha de Oriamendi".

Manuel Ángel, uno de los asistentes, ha explicado que estaba allí para "recordar la muerte de Franco y Primo de Rivera", igual que recuerda la muerte de su abuelo, que "luchó en la guerra de liberación nacional". A pesar de que nació en los años 80 y por lo tanto no vivió el régimen franquista, Manuel ha asegurado que "este tipo de democracia no funciona". También ha afirmado que después de ser militante de partidos políticos demócratas, se ha llevado "decepciones" con éstos.

José Luis Corral, jefe nacional del Movimiento Católico Español y de Liberación Juvenil Española, ha afirmado que estaba en la Plaza de Oriente para "recordar a aquellos a quienes les debemos la grandeza de nuestra patria en momentos críticos como fueron los años 30".