La presidenta regional, Esperanza Aguirre, dijo que la ´kale-borroka´ disminuyó drásticamente y hasta desapareció cuando se responsabilizó a los padres de lo que hacían sus hijos y que lo mismo se quiere conseguir en Madrid, obligando a las familias a pagar los daños que causen los menores. Aguirre explicó así una de las novedades recogidas en la Ley de Medidas Fiscales y Administrativas para 2011, la conocida como Ley de Acompañamiento de los Presupuestos de la Comunidad, cuyo proyecto fue aprobado anteayer por el Gobierno regional.

En uno de sus apartados, la nueva Ley señala que los padres de los menores que sean sorprendidos haciendo pintadas o grafitis en la vía pública correrán con los gastos que ocasione la reparación de esos desperfectos.