El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha lamentado la demagogia que a su juicio se genera alrededor del debate sobre la inmigración, y ha criticado que en España se hayan cometido muchos errores en esa materia "en aras de un progresismo barato y lesivo para los intereses de todos los ciudadanos".

En un mitin en Girona ante más de 400 simpatizantes, el líder popular ha reclamado un debate "sensato y razonable" sobre inmigración, y ha censurado que el resto de formaciones se escandalicen con las propuestas que presenta su partido sin dar razones y argumentos.

Rajoy ha salido así en defensa de su candidata a las elecciones catalanas, Alícia Sánchez Camacho, que en los últimos días ha sido el centro de las críticas del resto de partidos por planteamientos como el contrato de integración para los inmigrantes.

"No acepto que nadie me dé lecciones sobre derechos humanos", ha añadido Rajoy, que ha reivindicado su condición de gallego y la tradición migratoria de su pueblo para erigirse en una voz autorizada sobre inmigración.

El jefe de la oposición se ha mostrado a favor de la llegada de inmigrantes a España siempre que se realice con "orden y control", de una forma acorde con la capacidad de acogida del país, y con los mismos derechos y deberes.

"En este país hay unas leyes que son las que aprobamos nosotros, que responden a una historia, tradición, cultura y forma de ser. Y quien viene aquí tiene que adaptarse", ha zanjado.