Rafaela Romero, esposa de Jesús Eguiguren, presente ayer en el juicio, se levantó al término de la declaración de su marido hasta el lugar donde se encontraba la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Ángeles Pedraza, y le dijo al oído: "Ángeles, el día que nos maten no lloréis".

Pedraza respondió rápidamente y girándose le espetó: "A nosotros ya nos han matado". Este rifirrafe tuvo lugar al término de la declaración de Eguiguren como testigo de la defensa.

En la sala de vistas, el público que asistió al juicio se encontraba dividido en dos bloques. Pedraza se encontraba en uno de ellos, en el mismo en el que estaba la mujer de Eguiguren, junto a varios representantes de colectivos de víctimas del terrorismo. El otro bloque estuvo ocupado mayoritariamente por amigos de los acusados y simpatizantes de la izquierda abertzale.