De la veneración al regocijo. Dos días después de besar el anillo papal, el Rey cambia la devoción por la diversión y sotanas por túnicas. Don Juan Carlos deja atrás homilías y se dispone a disfrutar de los placeres de la región de las mil y una noches.

Y es que el Monarca se encuentra de viaje privado en el Golfo Pérsico invitado por los emires de varios países de la zona, según informaron fuentes del Palacio de la Zarzuela.

La primera parada de la expedición en la que participa su majestad es Kuwait, donde ha sido invitado por el emir, el jeque Sabah Al Ahmad al Sabah. El Rey podrá deleitarse con los encantos de la región de la media luna permanecerá hasta el próximo domingo, que es cuando concluye su periplo.

Ese día estará en Abu Dabi, la capital de los Emiratos Árabes. Allí, Don Juan Carlos podrá disfrutar del rugir de motores, ya que asistirá en el circuito de Yas Marina al último gran premio de Fórmula 1 de la temporada en el que el piloto español Fernando Alonso se juega el campeonato mundial.

La invitación inicial al Rey partió del emir de Kuwait, pero tras conocer que la aceptaría, otros emires del Golfo Pérsico expresaron también a don Juan Carlos su deseo de que se trasladara a sus respectivos países.

Es bien conocida la buena relación que mantiene la Familia Real española con los emiratos del Golfo.

Una de las últimas ocasiones en las que el Rey viajó a la zona fue en mayo de 2008, cuando realizó una gira por varios países para allanar el camino a los empresarios españoles en esta rica región petrolera.