Benedicto XVI agradeció ayer la "intensa participación" de los fieles que le acompañaron en su viaje a Santiago y Barcelona y pidió a los españoles que "aviven su fe y la transmitan con valentía, siendo cristianos como ciudadanos y ciudadanos como cristianos".

En la habitual audiencia de los miércoles celebrada en el Vaticano, el Papa volvió a recordar que la familia "es la esperanza de la sociedad y de la Iglesia" y defendió de nuevo la "plenitud y el valor del matrimonio entre hombre y mujer" y la vida desde su inicio "hasta su fin último natural".

El Pontífice rememoró su viaje a la ciudad de Santiago y señaló que en el Camino de Santiago "los peregrinos pueden recibir el inmenso don de ser verdaderos testigos de Cristo sin banalidades ni distracciones". Además, subrayó "la grandeza y la belleza" de la Sagrada Familia de Barcelona.