El secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, ha afirmado que "no sería prudente" introducir ahora una nueva Ley de Libertad Religiosa pues, a su juicio, aunque suscitaría un debate "apasionante", "dividiría mucho a la sociedad" en un momento en el que esta se encuentra con un "problema económico".

En este sentido, Iglesias ha indicado, en una entrevista a RNE recogida por Europa Press, que es verdad que es una ley que "tiene que salir adelante" pero que "no es urgente". Por ello, ha remarcado que no es el momento para introducir "un nuevo elemento de división" en la sociedad española.

Así, ha explicado que la Ley de Libertad Religiosa es una normativa que hay que debatir y aprobar después de que se haya debatido y hablado sobre ella en las cámaras y tras llegar a acuerdos. Para ello, según ha señalado, debe existir un "clima" que propicie acuerdos más amplios.

En la misma línea, Iglesias ha apuntado que no es partidario de que esta ley se apruebe con una "mayoría pequeña" sino negociando con muchos grupos y con mayorías "suficientemente amplias" para que así, la sociedad se encuentre "cómoda" con la norma.

Además, ha admitido que España es un país "aconfesional" en el que la religión católica tiene "un peso" que se refleja en "los votantes y los propios militantes", siendo más del 40 ó el 50 por ciento de los votantes del PSOE católicos, según ha apuntado. No obstante, ha señalado que hay que respetar igualmente a los ciudadanos que son agnósticos o profesan otra religión.

Iglesias ha insistido en que en España actualmente hay mucha gente de otras nacionalidades y de otras religiones y, a su juicio, el estado "tiene que tener en cuenta" este hecho y tiene que "garantizar la libertad de los católicos y la libertad de los que no lo son".

CAMPAÑA "IRRESPONSABLE" DEL PP

Por otra parte, Iglesias ha calificado la campaña lanzada por el Partido Popular (PP) en Cataluña para que los inmigrantes en paro regresen a sus países de origen como "la campaña más irresponsable" que se está haciendo en estos momentos.

En este sentido, ha lamentado "profundamente" la difusión de esta campaña que, a su parecer, es "una parte de campaña sucia" y ha apuntado que no debería apoyarse este tipo de campañas "muy populistas", que mueven en la gente "los más bajos instintos". Finalmente, ha lamentado que los movimientos de extrema derecha puedan encontrarse "cómodos" dentro de las políticas del PP.