La ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, negó hoy "rotundamente" que ella, sus colaboradores o algún otro miembro del Gobierno tuvieran información de Marruecos de que iba a llevar a cabo el desalojo por la fuerza del campamento de protesta saharaui de El Aaiún.

Jiménez, en declaraciones a los periodistas en Quito, aseguró que, durante la reunión que mantuvo el pasado día 3 en Madrid con su colega marroquí, Taib Fasi Fihri, "no hubo ningún comentario, ningún tipo de información, nada que pudiera conducir a pensar" que la policía de Marruecos iba a desmantelar el campamento.

"Lo desmiento rotundamente como ministra de Asuntos Exteriores y lo desmienten todos los integrantes de la delegación española que estaban en la reunión", añadió Jiménez, quien hoy concluye su gira de tres días por Bolivia y Ecuador.

Ambos ministros mantuvieron aquel día una entrevista a solas, seguida de un almuerzo de trabajo de las dos delegaciones, y "no hubo en ningún momento ninguna otra reunión con representantes del Gobierno español".

"Es radicalmente falso. Lo desmiento con rotundidad una vez más", remarcó la jefa de la diplomacia española para no dejar rastro de duda de que tuviera algún conocimiento previo de los planes de Marruecos.

Jiménez también hizo hincapié en que el Gobierno español no hará un pronunciamiento oficial sobre la actuación de Marruecos en el asalto al campamento hasta que no disponga de todos los informes.

En su opinión, "lo más fácil hubiera sido hacer, quizá, una condena inmediata", pero apostilló: "¿Y de qué nos serviría? ¿El Gobierno estaría en condiciones después de seguir siendo interlocutor entre las partes (Marruecos y Frente Polisario)?".

"Somos un Gobierno responsable, hacemos política internacional de manera responsable, solvente, seria, sabiendo cuál es nuestra responsabilidad, dónde están los intereses de España, y no nos apresuramos a condenar sin conocer los hechos, como no ha hecho ningún otro país del mundo", explicó.

Jiménez reconoció que se trata de una situación de "enorme gravedad y preocupación" que requiere el que entre todos se pongan los mecanismos adecuados para esclarecer los hechos y conocer el número de víctimas marroquíes y saharauis, cuya cifra exacta es aún incierta.

Volvió a pedir a al Gobierno de Rabat que permita la entrada de parlamentarios y de periodistas para que se pueda informar de forma "transparente y veraz" de lo que ocurre en El Aaiún.

Jiménez reclamó además a Marruecos que lleve a cabo una investigación "eficaz, transparente y veraz".

Según la ministra, el Gobierno español "está haciendo todo lo que está en su mano desde el punto de vista político, consular e internacional" para proteger la seguridad de los españoles y acompañar el diálogo entre Marruecos y el Frente Polisario en el marco de la ONU.

Apuntó que ha tratado sin éxito en las últimas horas de hablar por teléfono con Fasi Fihri y que el ministro del Interior marroquí está en contacto con el vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Jiménez agregó que tanto desde Bolivia como en Ecuador ha estado en contacto permanente con el embajador de España en Marruecos, Alberto Navarro, para estar al tanto de forma puntual.