Los barones del PSOE y sus secretarios regionales han dado hoy su respaldo al Gobierno en su "ofensiva" en políticas sociales que tiene como primer capítulo la "urgente e inaplazable" reforma de las políticas activas de empleo y en la reorientación de la formación que se da a los parados.

Así lo ha asegurado en rueda de prensa al término del Consejo Territorial del PSOE, reunido hoy en su sede de la calle Ferraz, el presidente de este órgano del partido, José María Barreda.

El secretario general de los socialistas de Castilla-La Mancha, que ha estado acompañado en la comparecencia ante los medios por el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, ha destacado la importancia de la reunión por el tema "crucial" que se ha tratado y por su "potencia política".

Ha desvelado también el ambiente que se ha vivido hoy, un clima "muy positivo" y un estado de ánimo, ha dicho, "que no tiene nada que ver con el que se vivía hace relativamente poco tiempo y un deseo de pasar a esa ofensiva política poniendo en el centro de la escena las políticas sociales".

Barreda ha asegurado que durante el encuentro sólo se ha hablado del tema "crucial" de la reforma de las políticas activas de empleo, aunque en el almuerzo que le ha precedido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el resto de comensales han cambiando impresiones sobre la situación general.

El presidente de Castilla-La Mancha ha explicado que el objetivo de la reforma es apoyar a las personas que están sin empleo ayudándolas de manera más eficaz en su cualificación para que puedan encontrar cuanto antes un trabajo.

Ha recordado que las competencias normativas de las políticas activas de empleo corresponden al Gobierno, mientras que la competencia de ejecución es de las comunidades autónomas, por lo que es fundamental que haya coordinación y un perfecto entendimiento entre las políticas de ambos niveles de la administración.

Por ello, el itinerario que se ha fijado el Gobierno, según ha explicado Barreda, pasa primero por hablar con los interlocutores sociales y con todas las comunidades hasta llegar a la celebración de una conferencia sectorial sobre este asunto para, posteriormente, aprobar un decreto ley donde se recogerá todo lo pactado.

Así, la reforma pretende no sólo conjugar mejor la competencia normativa del Estado con la de las comunidades, sino también conjugar mejor lo público con lo privado en la intermediación del mercado de trabajo y el desarrollo de acciones para mejorar la atención de las personas desempleadas, que buscan sea "más personalizado".

Sobre la situación en el partido, Barreda ha insistido, como hizo a su entrada al Consejo, en la necesidad de mantener la tensión competitiva y no "bajar la guardia", porque queda mucho tiempo para las elecciones, ha alabado los cambios en el Gobierno y el partido y ha asegurado que los mismos han supuesto una inflexión que se ha notado en el conjunto "de los compañeros".

Como parte de su receta para "mantener la tensión", ha dicho que hay que trabajar y "mantener la iniciativa" porque "un dirigente es el que dirige, y dirigir implica asumir riesgos, tomar decisiones y afrontar reformas".

Barreda ha señalado además que el Gobierno tiene en su agenda "algunas prioridades" que ha recordado Zapatero y que tienen que ver con los autónomos y con las políticas de conciliación, partiendo de la base, en este último caso, de que en épocas de crisis es habitual que las mujeres paguen la factura más elevada.

En este contexto, ha desvelado que el Ejecutivo prepara un proyecto legislativo que tiene "mucho interés" y que está relacionado con la "igualdad de trato entre todos los ciudadanos".

En cuanto a la reforma de las políticas activas de empleo, Barreda ha explicado que el Gobierno quiere poner el acento en la formación y en qué sectores se centra, ya que no tiene sentido seguir insistiendo en actividades que tienen que ver únicamente con la construcción cuando las necesidades son otras.

Por su parte, el secretario de Organización del PSOE ha recordado que el partido y el Gobierno son partidarios de que se mantenga la ayuda de 420 euros a los parados sin prestación por desempleo ya que aunque figura en el proyecto de Presupuestos debe pasar el trámite parlamentario.