El presidente del Congreso, José Bono, ha considerado hoy "disparatado" creer que Benedicto XVI, durante su visita este fin de semana, comparase la España actual con la de los años previos a la guerra civil, y ha asegurado que el Papa "no quiso decir eso, e incluso, no lo dijo".

En un entrevista en Los desayunos de TVE, recogida por Efe, Bono se ha preguntado si es que acaso se espera que el Papa venga a hablar a favor del laicismo si bien, en ese sentido, ha reconocido que, en alguna ocasión, Benedicto XVI habló de "sano laicismo", que consiste "en ser respetuoso con quien no tiene fe o con quien tiene otra fe".

Por ello, ha calificado de "energúmenos" a quienes ayer insultaban al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y le gritaban: "reza con nosotros".

Bono ha precisado que al jefe del Gobierno "se le puede pedir que gobierne, incluso que vaya a misa, pero no que rece, como ellos rezaban, insultando y gritando".

En este asunto, Bono ha pedido prudencia y ha recordado que se puede ser de izquierdas y cristiano, aunque "algunos piensen que Dios es de derechas y tiene el carné del PP, que no lo tiene -ha subrayado- por mucho que se empeñen los más fundamentalistas".

En definitiva, Bono ha dicho hoy que no se puede demonizar al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, por no asistir a la misa del Papa y ha subrayado que ésta fue una visita apostólica, y la Iglesia ha tenido "mucho interés en destacar que no era una visita de Estado, sino de carácter religioso".

Sobre la coincidencia de la visita del Papa con el viaje del presidente a Afganistán, Bono ha descartado tajantemente que fuese una excusa, ha comentado que esos viajes se preparan con antelación y que todos sabían "el programa del Papa, y que el presidente iba a estar en Barcelona en su despedida, pero lo que no tenían que saber los españoles es que iba a Afganistán".

Bono también ha dicho que no le sorprende que el Papa hable a favor del matrimonio "que él llama natural, un señor que tiene 84 años".

Sobre el matrimonio homosexual, Bono ha comentado que él era ministro cuando ese proyecto de ley llegó al Consejo de Ministros y allí dijo que no estaba de acuerdo con que se llamara matrimonio, pero sí con todo lo demás.

"Fuimos dos -ha dicho- los ministros que estuvimos en contra, pero no debo decir el otro, aunque es muy importante, porque hay que guardar secreto de las deliberaciones".

Bono ha comentado que ha pasado el tiempo y reconoce que "estaba equivocado", porque después ha visto cómo se desarrollaba la ley entre personas del mismo sexo y se ha hecho "con tranquilidad, con mesura y ha permitido la felicidad de una pareja".