El ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui anunciaba la noche del jueves en la SER que "no es muy probable" que salga adelante durante esta legislatura la Ley de Libertad Religiosa porque, según señaló, su aprobación requiere un consenso que "no favorecen" las condiciones políticas actuales con un PP negado a cualquier acuerdo. Y ayer el vicepresidente primero y portavoz del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, añadía que el proyecto de ley de libertad religiosa sigue sin ser una prioridad para el Gobierno. "No hay ninguna novedad", indicó Rubalcaba, quien señaló que ya entonces Fernández de la Vega dijo que esta ley estaba en el calendario y que no era una prioridad.

Ante estas declaraciones, la organización Europa Laica expresó ayer la "más enérgica protesta" por el "carpetazo" que ha dado el Gobierno al proyecto y considera que la decisión de no abordar la reforma en esta legislatura es para mantener los "privilegios" de la Iglesia Católica.

En un comunicado "en vísperas de la visita" del Papa, esta organización laica expone que el Ejecutivo se comprometió a enviar al Congreso de los Diputados "la propuesta de ley de libertad de conciencia y religiosa que figuraba en su programa y que se había aprobado en sede parlamentaria dicho compromiso".

Asimismo, el coordinador federal de IU, Cayo Lara, criticó el probable retraso en la tramitación de la Ley, un compromiso electoral del PSOE, porque a su juicio este retraso constituye "una claudicación ante el Vaticano" de José Luis Rodríguez Zapatero. "Es incomprensible. Es una claudicación del presidente del Gobierno" ante lo que califica de "presiones" procedentes de sectores de "la derecha política y religiosa".

En lo que concierne específicamente a la visita del Papa a España, el vicepresidente Primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que la seguridad está "garantizada" pese a la documentación al respecto que fue hallada por un ciudadano en una papelera de Barcelona, ya que los detalles que contenía se han modificado. Además, dijo que el pontífice estará acompañado "en todo momento" por el Gobierno durante su viaje. Según explicó, los papeles en cuestión "no son el plan de seguridad, sino algunos aspectos respecto a la logística de la seguridad" que "no son fundamentales", fueron extraviados "hace un mes" por un policía que dio parte de ello a sus superiores y "naturalmente, ya se ha cambiado todo".

La Policía Nacional abrirá un expediente informativo para determinar las circunstancias en que un miembro de este cuerpo extravió documentos con información confidencial del dispositivo de seguridad de la visita del Papa a Barcelona.

El dato

Benedicto XVI apuesta de nuevo por los cálices como regalo

El Papa Benedicto XVI regalará durante su visita a Santiago de Compostela y Barcelona sendos cálices a los templos, un volumen sobre la historia de los Papas a través de las medallas pontificias a los Reyes y un mosaico de la Sagrada Familia a la Obra Social del Niño Dios, según fuentes del Vaticano. De esta forma, este sábado el Pontífice entregará uno de los cálices a la Catedral de Santiago de Compostela, y el domingo hará lo propio en la Sagrada Familia de Barcelona. El Santo Padre ya regaló al arzobispo de Valencia, el cardenal Agustín García-Gasco, un cáliz con motivo de su visita a la ciudad en el Encuentro Mundial de las Familias. Por su parte, García-Gasco, le regaló al Papa una réplica exacta del Santo Cáliz.

Por su parte, el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, regalará, en nombre del Ejecutivo, al Papa Benedicto XVI un facsímil del Libro de Horas de Carlos V, uno de los códices más importantes que se guarda en la Biblioteca Nacional de España.