El pesquero vasco Elai Alai evitó ayer un asalto de dos lanchas de piratas en el océano Índico después de que la seguridad privada a bordo del atunero haya efectuado varios disparos disuasorios.

El suceso, según informaron fuentes de la flota atunera vasca en el Índico, tuvo lugar en la mañana de ayer a unas 200 millas al oeste de la Isla de Mahé, la más grande del archipiélago de las Seychelles, cuando el Elai Alai descubrió que era seguido por dos esquifes de piratas. Se da la circunstancia de que el barco pertenece a la empresa bermeana Echebastar, propietaria del Alakrana.

El pesquero, que salió el sábado de las Seychelles y que lleva una tripulación de unos treinta hombres, puso en marcha las maniobras de emergencia y activó los correspondientes protocolos de actuación previstos para estos casos, en los que los tripulantes se ponen a cubierto.

Después de una hora de persecución, las embarcaciones piratas se acercaron al atunero "más de lo debido", según las mismas fuentes, por lo que los guardas de seguridad que protegen el pesquero efectuaron varios disparos de advertencia que disuadieron a los piratas de continuar el acoso. "Cuando han visto que las balas les han pasado relativamente cerca se han parado, se han dado la vuelta y se han marchado. No ha pasado nada más", informó el patrón.

Ningún marinero resultó afectado y el atunero abandonó la zona sin más contratiempos.

Esta es la segunda persecución en dos semanas a un pesquero vasco en el Índico que es abortada por disparos de la seguridad privada a bordo de los atuneros tras la que tuvo lugar el pasado día 17, en la que los guardas del Ortube Berria repelieron a tiros un esquife pirata.