Las informaciones acerca de ETA y su futuro, son contradictorias. De un lado, se insiste en la debilidad de la banda y en que ETA estaría preparando agrupaciones de electores para estar en las urnas. Pero también se cuenta que una parte de ETA se estaría oponiendo al plan de Batasuna.

Así, un informe policial elaborado para el Gobierno y del que informó RNE señala que ETA no tiene intención de abandonar el terrorismo y está utilizando el alto el fuego actual para reagruparse, asegura. ETA, añade el informe, sigue chantajeando a los empresarios vascos para obtener financiación, a la vez que continúa entrenando terroristas y robando automóviles en Francia.

Batasuna exigió recientemente a ETA el abandono unilateral y sin condiciones del terror, lo que ha desatado las especulaciones de que ETA podría emitir un nuevo comunicado accediendo, al menos en parte, a la exigencia del partido. Los movimientos en el entorno abertzale han acrecentado la incertidumbre en las últimas semanas.

Este informe se suma a las informaciones que apuntan a que parte de la cúpula de ETA se opone al abandono de las armas y está intentando poner freno a la estrategia de la izquierda abertzale para estar presente en las próximas elecciones.

Asimismo, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, afirmó ayer que su partido "sospecha" y "trabaja" con la hipótesis, a su juicio "más que probable", de que ETA no esté dispuesta a cesar en su actividad terrorista. Urkullu dijo ayer "no es fácil cerrar la persiana después de 51 años de historia, creando sufrimiento, muerte y dolor y no consiguiendo nada, ni siquiera en sus supuestos fines políticos".

El presidente del PNV manifestó, no obstante, que en la actual situación política él no pone la "pelota" en el "tejado de ETA", a la que "solamente" pide el "cese definitivo de su práctica de la violencia", sino que, en su opinión, "la pelota está en el tejado de la autodenominada izquierda abertzale, que sabe cuáles son los pasos que tiene que dar" si quiere hacer política.

Exigen una Batasuna legal

Por otra parte, la legalización de Batasuna es la condición que ha puesto ETA a los mediadores internacionales. Ellos ya tienen el compromiso de la banda de que responderá afirmativamente a su petición de alto el fuego unilateral permanente e indefinido, pero a cambio pide movimientos políticos en favor de la legalización.