Benedicto XVI llega este fin de semana a España, y lo hará para unirse a los peregrinos en Santiago de Compostela y dedicar el "maravilloso" templo de la Sagrada Familia, en Barcelona. El Papa ha declarado que viene a España "como testigo de Cristo Resucitado, con el deseo de llevar a todos su Palabra, en la que pueden encontrar la luz para vivir con dignidad y esperanza para construir un mundo mejor". Benedicto XVI ha subrayado el carácter pastoral de la visita y, de igual modo, en Barcelona tendrá la alegría, ha dicho, de "dedicar el maravilloso templo de la Sagrada Familia, obra del genial arquitecto Antoni Gaudí", cuyo proceso de beatificación está en curso.

Es la segunda vez que Benedicto XVI visita España, en esta ocasión Santiago de Compostela, con motivo del Año Santo Jacobeo, y Barcelona, para consagrar el templo de la Sagrada Familia. Este segundo viaje del papa Joseph Ratzinger a España se produce tras el realizado en julio de 2006, cuando acudió a Valencia para clausurar el V Encuentro Mundial de la Familia. Benedicto XVI viajará a Santiago de Compostela, donde se postrará ante la tumba del Apóstol, como "peregrino que recorre el mundo con esperanza y sencillez", según ha dicho, y a Barcelona para confirmar en la fe a los cristianos españoles y reafirmar el valor de la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer.

En su viaje de dos días a España, el papa Ratzinger también defenderá las raíces cristianas de Europa en Santiago de Compostela, a la que considera centro de gran significado espiritual para el viejo continente y subrayará la importancia de esta vía que vertebró el cristianismo en el viejo continente durante siglos, y en Barcelona subrayará el diálogo entre arte y fe.

"El Pontífice peregrina a Santiago en un Año Santo Jacobeo 2010 que se celebra en un escenario de crisis económica, ética y moral" y en una España en la que "se difumina la fe y se va desvaneciendo la herencia cristiana", según dijo el arzobispo de la ciudad compostelana, Julian Barrio.

"Se trata de un itinerario que partiendo de la fe, pasa por el relativismo para desembocar lastimosamente en el nihilismo. Se están perdiendo las referencias teológicas, siendo el laicismo duro el que impregna el pensamiento y el sentimiento en nuestros días", afirmó Barrio, que subrayó que España no es "inmune" a esos contagios. Todo ello –subrayó– afecta a las raíces cristianas de España, en la misma línea que ese nihilismo se va imponiendo en Europa, de ahí, señaló, la importancia de la visita de Benedicto XVI.

La Iglesia española espera que la peregrinación de Benedicto XVI sirva para una revitalización religiosa y social y para que resurja «un horizonte ético moral que repercuta en lo cultural, económico y político", según Barrio.