En los años 80, el despegue económico trajo la cultura del pelotazo y una pléyade de cargos socialistas enriquecidos. Una imagen que irritó sobremanera a la opinión pública. En los 2000, el auge del ladrillo ha provocado una epidemia de corrupción cuya pústula más llamativa es la red de Correa, ´Don Vito´, como gustaba que le llamaran, en la cárcel como presunto capo de una trama para captar contratos de las Administraciones. Correa, instalado en Génova en la etapa de Aznar y que en 2004, con la llegada de Rajoy, focaliza sus operaciones en ayuntamientos de Madrid y en Valencia, a través de Álvaro Pérez, se acaba de cobrar la penúltima víctima con Luis Bárcenas, el ex tesorero del PP. "Yo te he dicho a ti el dinero que yo le he dado a ganar a Luis Bárcenas veinte veces (...) Yo, a Bárcenas, le he llevado, yo he hecho con él un día... vamos a sumar, 1.000 millones de pesetas. Yo, Paco Correa, le he llevado a Génova y a su casa", refería al ex concejal del PP José Peñas en una conversación.

Mil millones de pesetas, ¿en gastos?, le preguntaba su interlocutor. Y Correa, que luego ha declarado al juez que se malinterpretó su frase -no es que pagara ese dinero sino que es lo que ahorró al PP, dijo-, le contesta que no, que son fondos "líquidos, yo sé cómo lo tiene, yo sé cómo lo saca de España... en paraísos fiscales". "Qué cabrón, por eso te tienen tanto miedo, los tienes pillados a todos", le responde el edil y él remata: "Ya, pero yo no voy a cantar, ya lo sabes". En otro momento, alude a que el dinero ha salido de "adjudicaciones de la época de Cascos". El ex ministro de Aznar lo ha negado tajantemente.

Con un lenguaje tabernario y soez, y un estilo chulesco y fanfarrón, Correa, testigo de la boda de Alejandro Agag con la hija de Aznar, arrambla con casi todo quisqui al que alude en sus conversaciones. "Tengo un tema gordo en Valencia, con un PAI prácticamente cerrado... el tío pide 1.000 kilos más. Compramos a 10.000 y vendemos a 20.000. Ganamos 12.000 kilos. Ulibarri pone el 50% de la pasta y yo de mi 50% reparto con Ramón Blanco [Balín], con Álvaro [Pérez] y con el alcalde. Hay un tema medioambiental, que lo desbloqueo yo con el hijoputa de Esteban González Pons", aparece en las grabaciones. Por suerte para el ex conseller de Camps y actual vicesecretario de Comunicación del PP aquel PAI en la localidad alicantina de La Nucia no fue desbloqueado por su departamento.

En su declaración ante el juez Garzón, ´El Padrino´ afirmó que ´El Bigotes´ habló con Camps y logró que éste desbloqueara la recalificación de otros terrenos, también en La Nucia. "Es verdad que este alcalde tiene un PAU sin aprobar, ahí enconado (...) y no se lo aprobaban, y es verdad que Álvaro, hablando con Paco Camps, se lo aprobaron, que no sé si eso se llama tráfico de influencias, yo creo que no", declaró. En otro momento, confesó que Agag fue quien le presentó a ´El Bigotes´ "para que llevara los actos de Aznar". "Lo pusimos y Ana Botella se enamoró de él, en el buen sentido, y tuvo un éxito tremendo hasta que llegó Mariano", refiere, para añadir: "Cuando dejo de trabajar para Rajoy, Paco Camps se lo lleva a Valencia y le hace las campañas". El jefe de la red confiesa la gasolina que mueve sus negocios. "Aquí hay pelas para todos. Una pastuki importante", arenga a sus lugartenientes. Eso sí, mucho olfato político no tiene quien auguró al ex secretario general del PPCV, Ricardo Costa, que sería el sustituto de Rajoy. "Tú serás el futuro presidente del Gobierno... el candidato que tenéis ahora, espero que no le votéis en 2011". "Eso le toca a mi otro... al otro Costa", responde Ricardo en alusión a su hermano Juan Costa.

Grabaciones anuladas

y respiro a Camps

La incontinencia de Correa le lleva el 6 de marzo de 2009, ya en prisión, a exclamar a su abogado: "El puto ´pen drive´, macho... sin ese ´pen drive´ no tendrían nada, me pongo malo". Se refiere a la memoria USB que llevaba encima el contable José Luis Izquierdo cuando fue detenido por la policía, que contiene años de contabilidad en ´B´ de la trama. Correa buscaba una defensa pero el letrado le advierte: "Aquí tenemos un problema, que es el pen drive". Esta conversación, al igual que el resto de las grabadas en la cárcel entre los imputados y sus abogados, ha sido anulada, la primera buena noticia para ´Don Vito´. No tanto para Camps, ya que ahí aparecían alusiones exculpatorias por el caso de los trajes. Así, tras deslizar que "los trajes de Camps son un tema de Alvarito y Pablo [Crespo]", dice en otro momento del sumario: "Están equivocados. ¡Vamos, hombre, vas a comprar a un presidente con una chaqueta!".