La asociación de familiares de presos de ETA Etxerat iniciaron ayer "un encierro indefinido" en un local de la catedral del Buen Pastor de San Sebastián para denunciar la conculcación de derechos y "la brutal represión" que a su juicio sufren un total de 710 de estos reclusos. Según informaron Ainhoa Iturrioz y Polentzi Goikoetxea en una rueda de prensa ofrecida junto a unos 70 miembros de Etxerat, durante el encierro que llevan a cabo en un sótano de la parte trasera del edificio de la catedral donostiarra esperan recabar "el compromiso" de instituciones y partidos políticos para poner fin a la "grave situación" que, dicen, padecen sus seres queridos presos.

Según los datos que han facilitado, de los 710 reclusos de ETA en prisión, repartidos en 91 cárceles, en su mayoría de España y Francia, 41 llevan de 20 a 27 años encarcelados, 170 han cumplido entre la mitad y las tres cuartas partes de su condena y 17 siguen privados de libertad pese a haber cumplido toda la pena impuesta.