El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero logró sacar adelante ayer los últimos Presupuestos Generales del Estado (PGE) de la legislatura después de que el Senado tumbase el proyecto y obligase al Congreso de los Diputados a levantar el veto impuesto con una mayoría absoluta.

El PSOE logró sacar adelante los PGE con los votos de IU-ICV, PNV, BNG, CHA y NC, con muchas reticencias en los dos primeros casos. Además, que el ex diputado del PP Joaquín Calomarde apoyara las Cuentas del Ejecutivo para 2008 motivó que el portavoz adjunto de los populares, Vicente Martínez Pujalte, definiera los Presupuestos como "el epitafio" de un Gobierno que "negocia con ETA y con tránsfugas".

Estabilidad

Tras el Pleno, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, agradeció el apoyo de los grupos parlamentarios para sacar adelante los PGE, que suponen un "paso más" en la "buena cosecha" de la economía española, así como a que "toda la legislatura haya tenido una gran estabilidad" a la hora de elaborar las cuentas públicas.

Durante el debate, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, aseguró que las cuentas para 2008 refuerzan "los cimientos" sobre los que se basa la economía española, continúan la política presupuestaria del PSOE y cumplen con los compromisos del Ejecutivo. Por ello, consideró que la prórroga de los Presupuestos "hurtaría" a los ciudadanos las mejoras que incorpora el proyecto de ley.

Sin embargo, el portavoz adjunto del PP aseguró que el proyecto de ley tiene un desfase económico y por ello es mejor que se devuelvan para ser rehechos "por el nuevo Gobierno" tras las elecciones de marzo, al tiempo que acusó al Ejecutivo de no haber sabido gestionar la "bonanza económica". Así, consideró que Solbes no ha tomado medidas contra la inflación y la pérdida de poder adquisitivo.

Por parte de CiU, Jordi Vilajoana, justificó el rechazo de su grupo por "coherencia histórica" ante la "invasión" competencial que suponen en materia de Vivienda. Además, recriminó a Solbes que califique de "históricos" a unos Presupuestos que impiden que Cataluña reciba 1.500 millones.

El diputado de ERC, Joan Puig, consideró que fue el Gobierno el que vetó a su grupo sin aceptar ninguna de sus propuestas, al tiempo que aseguró que "los PGE no ofrecen garantías para Cataluña".

De entre los partidos que votaron contra el veto, el diputado del PNV Pedro Azpiazu indicó que su formación apoya al PSOE porque "es costumbre cumplir con los compromisos".