El último debate de la legislatura celebrado en el Congreso sobre una cumbre europea derivó en un cruce de acusaciones entre Gobierno y oposición no sólo en materia de política internacional, sino también antiterrorista, económica y de transparencia en la publicidad institucional.

En la sesión, Zapatero anunció que España participará con entre quince y veinte personas en la misión civil y policial que la UE mandará a Kosovo y reiteró su oposición a las declaraciones unilaterales de independencia.