Don Juan Carlos ha estrechado la mano de Gadafi cuando éste ha descendido de su propio automóvil, una limusina de color verde oliva.

Inmediatamente después, el Rey ha presentado a Gadafi -vestido con una chilaba-manto de color marrón y su tradicional gorro negro- al jefe de la Casa del Rey, Alberto Aza, y al jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz.

Desde un podio, don Juan Carlos y su invitado han escuchado los himnos nacionales de Libia y de España mientras se disparaban las 21 salvas de honor.

A continuación, el Rey ha invitado a Gadafi a pasar revista a una compañía de honores de la Guardia Real, al tiempo que la banda de música interpretaba la marcha "El viejo almirante".

El Rey y Gadafi saludaron a las delegaciones de los dos países antes de mantener un primer encuentro en el interior del palacio.

El Gobierno estuvo representado por los ministros de Cultura, Cesar Antonio Molina, y de Sanidad, Bernart Soria.

Ha estado también en el recibimiento oficial el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, que mañana abrirá las puertas del Ayuntamiento al libio para entregarle las llaves de la ciudad.

Al no tratarse de una visita de Estado, Gadafi no ha llegado al Palacio de El Pardo en el Rolls Royce que habitualmente utilizan los mandatarios extranjeros en sus visitas a España, y no ha habido desfile de las distintas compañías de la Guardia Real.

Esta tarde Gadafi acudirá al Palacio de la Moncloa para entrevistarse con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y mañana tiene previsto reunirse en El Pardo con empresarios españoles interesados en el mercado libio.

La agenda oficial de su visita concluirá con un almuerzo ofrecido por los Reyes en el Palacio Real.