La Guardia Civil sospecha que los independentistas gallegos más radicales disponen de una estructura para atentar en la comunidad, después de los distintos ataques perpetrados en los últimos meses. El último de ellos, que podría haber tenido lugar en los próximos días, pudo evitarse gracias a la detención de tres jóvenes del entorno radical que previsiblemente se disponían a colocar una bomba en la localidad coruñesa de Portosín, y que según fuentes de la Benemérita podrían estar vinculados con los demás atentados. Lo que más hallamado la atención de los guardias civiles fue la gran potencia del artefacto que manipulaban los tres detenidos.

Varios agentes de la Guardia Civil realizaban un control rutinario en la localidad de Porto do Son (A Coruña), cuando percibieron una actitud "un tanto sospechosa" por parte de dos jóvenes de entre 18 y 19 años que se encontraban dentro de un vehículo.

Los tres jóvenes no están fichados y carecen de antecedentes policiales, según indicaron fuentes próximas a la investigación, y portaban una "bomba muy sofisticada". Según comentaron las mismas fuentes, se trata de chicos muy jóvenes, de entre 18 y 19 años de edad, relacionados con el denominado Movemento de Liberación Nacional Galego, vinculado al grupo radical Resistencia Galega.

Por su parte, la Unión de Gardas Civís (UGC) informó de que la bomba que pretendían colocar los jóvenes arrestados es "muy sofisticada", y estaba destinada a "causar daños graves, incluso personales".

De este modo, consideraron que la sofisticación del artefacto "evidencia el salto cualitativo" en el modus operandi del entorno radical en Galicia. "Demuestra las conexiones entre grupos violentos", afirmó la UGC y puntualizó que "no se trata de la típica bomba cuya confección se puede aprender en Internet".

Asimismo, la UGC sostuvo que las detenciones efectuadas "no forman parte de una investigación policial", sino que se producen por las actuaciones de una patrulla de seguridad ciudadana. "Esto implica que las detenciones fueron producto de la casualidad", indicó el colectivo.

La UGC considera necesario "un mayor número de efectivos" para las misiones de seguimiento de los grupos radicales gallegos, "con conexiones con el entorno de la banda terrorista ETA".