En su visita al pantano de Oliana (Lleida), Montilla dijo que el Govern se tenía que preparar por si no llueve, "situándose en el peor de los escenarios", para hacer frente a la sequía. El pantano de Oliana se encuentra a un 20% de su capacidad y el de Rialb (Lleida), a un 6%.

Según Montilla, el Gobierno de Catalunya está haciendo un conjunto de obras de emergencia y acelerando otras que ya estaban en marcha para asegurar el suministro de agua, especialmente en las poblaciones de las cuencas interiores del área metropolitana de Barcelona.

"Esperemos que llueva, pero nos tenemos que preparar por si no llueve. Los ciudadanos se tienen que preparar ahorrando y he de decir que lo empiezan a hacer", aseveró Montilla. "Estamos en una situación excepcional, por eso hemos prorrogado el decreto de sequía que pretende por un lado concienciar a los ciudadanos para que ahorren agua y por otro posibilitar que la administración, a través de la Agencia Catalana del Agua haga las inversiones necesarias, urgentes, de emergencia, para mejorar el aprovechamiento del agua", señaló.

Montilla explicó que el decreto que regula las actuaciones para afrontar la sequía comporta, entre otras cosas, campañas para que la gente sea consciente de que se ha de hacer un uso responsable del agua.

"Hace falta hacer este esfuerzo por parte de los ciudadanos y por parte del Gobierno de la Generalitat que tiene que hacer las obras pertinentes para asegurar el suministro en el peor de los escenarios y garantizar el agua a las poblaciones, especialmente en las cuencas interiores, en el área metropolitana de Barcelona", señaló.

A preguntas de los periodistas sobre la posibilidad de trasvasar agua de Lleida a Barcelona, Montilla descartó esta propuesta a corto plazo. "Esta no será una realidad pronto, aunque contemplamos todas las posibilidades", dijo. Lo que propone ahora la Generalitat, afirmó, es utilizar aguas depuradas para riego y recuperar acuíferos.

El presidente mostró su confianza en que en el primer semestre de 2009 pueda entrar en funcionamiento la desalinizadora del área metropolitana de Barcelona y dijo que se está desdoblando la desalinizadora de Tordera que hará aportaciones al Maresme norte y la Costa Brava y Junto a estos proyectos.

Montilla explicó que la Generalitat trabaja en encontrar la localización y comenzar lo antes posible una desalinizadora que estaría situada entre Barcelona y Tarragona "para asegurar en un período razonablemente corto de tiempo el abastecimiento de agua de boca y actividades básicamente industriales en las zonas más pobladas de Catalunya", precisó.

A preguntas de los periodistas sobre cómo controlará la Generalitat el consumo de agua de las estaciones de esquí, Montilla respondió que "la conversión de agua en nieve comporta que esta nieve se convierta luego en agua, lo que supone una pérdida porcentual pequeña". Según dijo, las estaciones de esquí, como cualquier empresa, tendrán que cumplir las normas que establece el decreto de la sequía.

Montilla hizo estas declaraciones poco antes de almorzar con los alcaldes de la comarca del Alt Urgell y entrevistarse en la Seu d'Urgell con el obispo de Urgell y copríncipe de Andorra en el palacio episcopal de la Seu d'Urgell. Inició la visita en el Ayuntamiento de Oliana, donde visitó una guardería en la que se produjo la anécdota de la jornada cuando un niño, que cumplirá tres años en marzo, dijo al ver la comitiva: "Parecen los de Polonia --el prógrama de sátira política de la televisión pública catalana--, donde sale Franco, que es muy feo".