A pesar de que las cifras globales de mortalidad en las carreteras han descendido en España un nueve por ciento a lo largo de este año -259 muertos menos-, en el caso de las motocicletas la siniestralidad ha aumentado un 31 por ciento -98 fallecidos más-, tanto en carretera como en zona urbana.

En los primeros once meses de este año han muerto 408 motoristas en las carreteras españolas.

La franja con más siniestralidad es la de las motocicletas de gran cilindrada, ya que el 88 por ciento de las motocicletas implicadas en accidentes tienen más 800 cc, mientras que en las motocicletas de hasta 125 cc sólo murieron cinco personas, según los datos de Tráfico.

La edad de los fallecidos también ha ido en aumento, debido en parte a que se han ido incorporando nuevos conductores gracias a que se permite conducir motos de hasta 125 cc a los poseedores del carné de coche. Así, en 2003 el 75 por ciento de los accidentados tenía menos de 36 años y ahora esa cifra se ha elevado hasta los 42 años. Por otro lado, seis de cada diez accidentes se producen en fin de semana y la mayoría son motos nuevas, con menos de tres años de antigüedad.