Los etarras que el sábado dispararon contra dos guardias civiles en la localidad francesa de Capbreton formaban un comando operativo que iba a entrar en España para atentar y llevaban en su vehículo los dispositivos habituales para fabricar bombas-lapa, temporizadores, detonadores y cloratita.

Así lo avanzaron a Efe fuentes de la lucha antiterrorista, que si bien no precisaron la cantidad de explosivo que transportaban los terroristas, sí consideraron que era el suficiente para fabricar algún artefacto explosivo y que no se trataba sólo de la pequeña cantidad que los etarras suelen dejar en el interior de los coches que abandonan para hacerlos explotar y borrar sus huellas.

El automóvil, que continúa siendo analizado por las Fuerzas de Seguridad francesas y españolas, es un Volkswagen Golf de color gris con el que los terroristas huyeron de Capbreton tras el tiroteo y que abandonaron en la localidad de Hauto-Mauco.

Las fuentes consultadas consideran que el lugar en el que fueron vistos los terroristas, desde el que es fácil y rápido cruzar la frontera; su número -eran tres, dos hombres y una mujer- y el material que transportaban indica que formaban un comando operativo que se disponía a entrar en España para cometer atentados.

Los investigadores manejan la hipótesis de que los tres etarras formarían parte de uno de los comandos ´clave´ en estos momentos en la banda, según las mismas fuentes, y que pudieron temer que los agentes les hubieran reconocido y con ello también que descubrieran el explosivo y el material que portaban en el vehículo.

El coche, con una matrícula falsa, había sido robado en julio pasado en un departamento del centro de Francia.

Los expertos de la policía científica buscan ahora huellas dactilares y otros elementos de ADN en la cafetería donde los dos agentes coincidieron de forma fortuita con los presuntos etarras.

Por otra parte, la policía francesa siguió ayer movilizada en la búsqueda e intento de identificar a los tres miembros de ETA que tirotearon a dos guardias civiles españoles en el suroeste de Francia, en un hecho sin precedente en este país.

Durante la noche del sábado, las fuerzas francesas del orden levantaron el dispositivo especial ´Plan Épervier´, que movilizó numerosos medios terrestres y aéreos, activado la víspera en el suroeste para tratar de capturar en su huida a los terroristas, dos hombres y la mujer, tras cometer lo que la ministra francesa de Interior, Michèle Alliot-Marie, llamó un "asesinato a sangre fría".

El ´plan Épervier´ es realmente eficaz sólo en las primeras horas, explicaron fuentes próximas a la investigación.

El segundo coche, conseguido a punta de pistola tras secuestrar a una ciudadana francesa, aún no ha aparecido y la policía continúa su búsqueda.