El abogado de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), Emilio Murcia, aseguró ayer que "no se ha acreditado que la organización terrorista ETA tuviera una participación en los hechos que se juzgan", manifestándose así en contra de las tesis que hasta ahora ha mantenido esta acusación. Murcia hizo esta afirmación en la cuadragésimo octava sesión del juicio -en la que también intervinieron dos acusaciones particulares- durante la exposición de su informe final en el que por primera vez esta asociación deshecha la posibilidad de que la organización terrorista etarra esté detrás del 11-M.

Hasta ahora la AVT había mantenido que ETA estaba implicada en los atentados y de hecho, el 23 de marzo de 2004, presentó una querella en el juzgado de la Audiencia Nacional que investigaba la masacre en la que afirmaba que ETA "tuvo que ser" quien facilitó la infraestructura del 11-M. La Audiencia Nacional desestimó esta querella "en atención a la absoluta indeterminación en que se funda y a las suposiciones en que se basa".

"Extrañeza"

Aún así, y a pesar de rechazar él mismo la implicación de la banda terrorista en el 11-M, el abogado mostró la "extrañeza" que le ha causado la "multiplicación de esfuerzos" que se han realizado "para expulsar la posible responsabilidad de alguien, del que la propia instrucción no revelaba ningún indicio", ya que, según dijo, desde el mismo 12-M la vía de ETA "estaba apartada". Murcia también respondió a las críticas que dirigió a su acusación el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, a la que acusó de "esquizofrenia procesal", señalando que quien incurrió en "esquizofrenia procesal" fue la Fiscalía al retirar en un juicio la acusación contra el portavoz de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi. "Esquizofrenia procesal, eso es como llamamos a los escritos" de la Fiscalía "actuando de defensa para terminar retirando la acusación a determinados dirigentes abertzales", criticó el letrado. El abogado lamentó "las descalificaciones que se han producido a esta acusación y a otras que han discrepado y que han querido sumar más a lo que estaba en los escritos y a la llamada versión oficial". "Preguntar es legítimo y discrepar es legítimo, y aquí se nos ha querido poner el burka del pensamiento intelectual único", denunció.

"La AVT y las asociaciones particulares a las que patrocino hemos acusado a las personas que estaban siendo juzgadas y no se puede decir que hemos sido defensa" porque "no hemos buscado la absolución de los acusados". Murcia consideró además que se ha hecho una "interpretación equivocada" de sus conclusiones definitivas en las que señalaban que no ha quedado acreditado que el 11-M "tuviera lugar por el designio de ninguna organización terrorista, fuera cual fuera su orientación" y que sí ha quedado demostrado que "gran parte de los imputados" estaban "colaborando con diferentes fuerzas policiales". En este sentido, apuntó que las afirmaciones que se han vertido de que la AVT "ha montado una teoría de la conspiración" y de que acusa a las Fuerzas de Seguridad "de estar detrás de los atentados" son "equivocadas" y consideró que lo que es cierto "es que nos queda un poso, una sombra de cuál ha sido el trabajo de los confidentes policiales".

Campaña de insultos

Después de Murcia se produjo la exposición del letrado de la acusación particular ejercida por Pilar Manjón, Antonio García, que coincidió con el fiscal en el hecho de que determinadas partes de la causa han sufrido una "esquizofrenia procesal" que les ha conducido a transmutar sus papeles pasando de acusación a defensa.

Puso como ejemplo el numeroso número de preguntas lanzadas a lo largo del juicio y dirigidas a insinuar una posible participación de ETA en los atentados. "¿Cómo se puede seguir manteniendo esta teoría después de cuatro meses de vista?". Destacó que Pilar Manjón ha sido durante este tiempo objeto de una campaña de "insultos y descalificaciones". Al igual que Murcia, agradeció al tribunal su forma de conducir el proceso.