"Esquizofrenia procesal, eso es como llamamos a los escritos" de la Fiscalía "actuando de defensa para terminar retirando la acusación a determinados dirigentes abertzales", manifestó el letrado de la AVT Emilio Murcia, en alusión a la actuación de la Fiscalía en un juicio a Otegi por el homenaje a la etarra Olaia Castresana celebrado el pasado 21 de marzo.

Murcia respondió así a las críticas que dirigió a su acusación el fiscal Javier Zaragoza, a la que acusó de "esquizofrenia procesal", durante la exposición de su informe final en la cuadragésimo octava jornada del juicio por el 11-M.

El abogado lamentó "las descalificaciones que se han producido a esta acusación y a otras que han discrepado y que han querido sumar más a lo que estaba en los escritos y a la llamada versión oficial".

"Preguntar es legítimo y discrepar es legítimo y aquí se nos ha querido poner el burka del pensamiento intelectual único", denunció.

Recordó además que a una de las víctimas que representa se le llegó a conminar a que "dejara de decir lo que dejara de decir y que diera gracias por estar vivo", en referencia a un episodio que supuestamente ocurrió durante el juicio entre esa víctima y la fiscal Olga Sánchez.

"La AVT y las asociaciones particulares a las que patrocino hemos acusado a las personas que estaban siendo juzgadas y no se puede decir que hemos sido defensa" porque "no hemos buscado la absolución de los acusados".

En este sentido, manifestó la "extrañeza" que les ha causado la "multiplicación de esfuerzos" que se ha realizado "para expulsar la posible responsabilidad de alguien, del que la propia instrucción no revelaba ningún indicio", ya que, según dijo, desde el mismo 12-M la vía de ETA "estaba apartada".

Murcia consideró además que se ha hecho una "interpretación equivocada" de sus conclusiones definitivas en las que señalaban que no ha quedado acreditado que el 11-M "tuviera lugar por el designio de ninguna organización terrorista, fuera cual fuera su orientación" y que sí ha quedado demostrado que "gran parte de los imputados" estaban "colaborando con diferentes fuerzas policiales".

En este sentido, apuntó que las afirmaciones que se han vertido de que la AVT "ha montado una teoría de la conspiración" y de que acusa a las Fuerzas de Seguridad "de estar detrás de los atentados" son "equivocadas" y consideró que lo que es cierto "es que nos queda un poso, una sombra de cuál ha sido el trabajo de los confidentes policiales".

Respecto al informe final de explosivos, que no determinó qué tipo de dinamita explotó en los trenes, Murcia señaló que estos "análisis exhaustivos" debían haberse realizado hace tres años, después de que las primeras pruebas realizadas por los TEDAX indicaran que había componentes de dinamita.

"Aquí ha naufragado la investigación", apostilló el letrado al criticar la escasez de muestras que se entregaron a los ocho peritos que han elaborado esta nueva pericia, y añadió que algunos de ellos mostraron en la vista "una no disimulada intención de apuntalar una idea preconcebida: la teoría de la conspiración, que quedó en una mera ideación".