El abogado Antonio Segura que representa a la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, que preside Pilar Manjón, señaló ayer que ese atentado "fue más horroroso" porque estuvo dirigido contra personas "que se habían posicionado, como la mayoría de la sociedad española, contra la guerra de Irak".

Así lo manifestó el letrado durante su informe final en la jornada cuadragésimo séptima del juicio por los atentados en la que dijo que "el 11-M no fue un accidente sino una planificación minuciosa" como respuesta a la intervención de España a la guerra de Irak, representada en la llamada "foto de las Azores".

En este sentido criticó la "hipocresía" del Gobierno de entonces (del PP) por no tomar medidas de seguridad para contrarrestar esa decisión, a pesar de los informes que alertaban de la posibilidad de que se produjeran atentados en España, sobre todo desde los atentados de Casablanca (Marruecos) en mayo de 2003, subrayó.

"Las personas que iban en los trenes eran trabajadores, eran personas pacíficas, eran personas que se habían posicionado, como la mayoría de la sociedad española, en contra de la guerra de Irak, eran personas que en su mayoría su único deseo era el de vivir en paz con el resto de seres humanos que tenían alrededor, fueran o no de la misma religión", apuntó.

Falta de respecto

Por su parte, el abogado José María de Pablo, que ejerce la acusación por la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M, acusó ayer al fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, de haber faltado al respeto a las víctimas que representa por haber calificado su actuación en el juicio de "esquizofrenia procesal". El letrado respondió así a las críticas que dirigió el lunes Zaragoza a algunas acusaciones, concretamente a la de De Pablo y a la de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), por haber confundido, según dijo, su papel con el de las defensas por sus intentos "desesperados" de encontrar "una trama policial a la que convertir en responsable último de los atentados" o a otros autores distintos a los que apuntaba la investigación, como ETA.

"Esquizofrenia procesal no es tratar de investigar a todos los que están implicados, ni tratar de averiguar si hay alguien más implicado aparte de los que están acusados", insistió De Pablo al exponer su teoría de la "cuarta trama" que "no sabemos quiénes son", aunque "lo que tengo son indicios claros de que hay algo más".