Los tres presuntos miembros del aparato militar de ETA, detenidos el pasado jueves en el suroeste francés, dos días después de que ETA anunciara el fin de alto el fuego, comparecieron ayer ante jueces antiterroristas parisienses para ser procesados por diversos cargos, informaron fuentes judiciales. Se trata de Alaitz Areitio, su compañero sentimental Igor Igartua y Aitor Lorente, que fueron detenidos en la localidad de Bagnères de Bigorre, al sur de Tarbes.

Areitio y Lorente fueron imputados por asociación de malhechores con fines terroristas (delito penado con hasta 10 años de prisión), infracción a la legislación sobre armas, uso de documentos falsos y receptación de robo en banda organizada. Se prevé que los mismos cargos sean imputados a Igartua, que a medianoche aún no había comparecido ante el juez. Además, Areitio fue procesada por tentativa de homicidio contra agentes del orden, al sospechar la justicia que estuvo implicada en un tiroteo con gendarmes cerca de Tarbes en 2004.