El encargado de anunciar la renuncia definitiva de Maragall, que ha recibido un cerrado aplauso por parte de la ejecutiva, ha sido el viceprimer secretario y portavoz del PSC, Miquel Iceta, que ha asegurado que con la marcha de Maragall se va "la figura más importante del socialismo catalán en los casi treinta años de vida del partido".

La actual vicepresidenta del PSC, Manuela de Madre, asumirá algunas de las funciones del hasta ahora presidente del partido, pero se deja vacante el cargo hasta que el PSC decida si éste continuará existiendo o bien si designa a un nuevo presidente, cuestiones que se resolverán en el congreso que los socialistas catalanes celebrarán el año que viene.

"Contad conmigo porque yo cuento con vosotros", ha dicho Maragall a la dirección de socialistas antes de dejar la reunión de la ejecutiva, a la que ha acudido sólo para formalizar su renuncia al cargo y no para "despedirse" para siempre, ha explicado Iceta.

Maragall, que abandona el cargo tras siete años como presidente del PSC -en los que los socialistas han obtenido mayores cuotas de poder en Cataluña-, no ha lanzado ningún reproche ni a su sucesor en la presidencia de la Generalitat, José Montilla, ni a la dirección del PSC.

Según Iceta, el ex presidente catalán sí que ha recordado algunos comentarios críticos ya conocidos con José Luis Rodríguez Zapatero, como el hecho de que "la oposición y el PSOE no nos lo pusieron fácil" en el anterior mandato del nuevo Estatut, y que ha comentado algunas cuestiones también sabidas como su apuesta por crear un "nuevo espacio político europeo".

También ha expresado su convencimiento de que el Tribunal Constitucional "no recortará" el nuevo Estatuto catalán, al menos en cuestiones "sustanciales".