Ese fue el resumen que realizó la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa que ofreció en el Palacio de la Moncloa al término de la reunión de hora y media que mantuvieron allí Zapatero y Rajoy.

De la Vega, que calificó la entrevista de "muy positiva", explicó que Zapatero propuso a Rajoy mantener un diálogo bilateral y permanente con él, fijar una vía de diálogo también permanente entre el Gobierno y el PP y que sea el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien hable con el resto de fuerzas políticas con representación parlamentaria.

El jefe del Ejecutivo trasladó a Rajoy su intención de reforzar el Estado de derecho, la acción policial, la acción judicial y la cooperación internacional, pero le advirtió de que la unidad de las fuerzas políticas resulta imprescindible.

Por ello, la prioridad será "establecer un clima que permita recuperar la confianza perdida" para que se puedan asentar "las líneas básicas de la política antiterrorista", añadió la vicepresidenta.

En la reunión, insistió, no se habló del Pacto Antiterrorista ni de la posibilidad de diseñar otro pacto, sino que se apostó por "una metodología de trabajo para este momento político".

El objetivo de las tres líneas de diálogo propuestas, apuntó De la Vega, es que "todas las fuerzas políticas puedan sentirse representadas".

"No se trata tanto de mostrar adhesiones inquebrantables como de avanzar todos juntos para acabar con la violencia, buscando un espacio de mínimos entre todos", insistió la vicepresidenta, convencida de que "ETA tiene que saber que todos, absolutamente todos, estamos en contra de ella".

Ante el ofrecimiento de Rajoy de apoyar al Gobierno para la derrota de ETA, De la Vega aseguró que ese es el "objetivo prioritario" del Gobierno y aseguró que no hay otro escenario en estos momentos.

Según apuntó, Rajoy pidió a Zapatero que se inicien los trámites para ilegalizar ANV, pero el jefe del Ejecutivo le recordó que las normas del Estado de derecho "hacen inviable hoy" esa posibilidad, pues se trata de un partido que "cuenta hoy con los avales democráticos".

No obstante, añadió, Zapatero garantizó al líder de la oposición que actuará "con toda la contundencia" si "cruza la línea marcada por la legalidad democrática".

De la Vega reconoció la discrepancia en este punto, pero consideró que lo importante hoy no eran las diferencias, sino "cómo se abordan y se antepone a la discrepancia el objetivo común y compartido de combatir y derrotar a ETA".

En esta misma línea, Zapatero trasladó a Rajoy que en Navarra y en Álava las decisiones las adoptarán los representantes elegidos en cada territorio y se mostró convencido de que se tomarán "pensando primero en el interés de los navarros y de los alaveses; segundo, en el interés de los españoles y, por supuesto, considerando la voluntad de cambio expresada por los navarros y alaveses en las urnas".

En opinión de De la Vega, el encuentro de hoy estuvo marcado por la "buena voluntad y la buena disposición para recuperar la unidad democrática contra el terrorismo".

"No hay que dar ocasión a los terroristas para que puedan aprovechar la discrepancia de los demócratas", recalcó la vicepresidenta, quien aseguró también que el primer objetivo del Gobierno es garantizar la seguridad y la libertad y hacer respetar la ley "por parte del todo el mundo" ante la violencia y las amenazas.

En la reunión de hoy, Zapatero y Rajoy también analizaron la posición española ante el debate que se vive en el seno de la UE en torno al futuro de la Constitución Europea y se acordó crear también una "vía de diálogo permanente" entre el Gobierno, a través de su secretario de Estado para la UE, Alberto Navarro, y el PP.